Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 06 de febrero de 2026.– El riesgo sanitario crece con el termómetro, pero la respuesta llegó antes de que la plaga tomara ventaja. En un polígono específico del estado, más de 46 técnicos ya operan en campo para suprimir la mosca que origina el gusano barrenador, en una intervención preventiva diseñada para frenar la reproducción acelerada del insecto durante la temporada de altas temperaturas.
La estrategia ya comienza a reflejar resultados, con una baja en los reportes recientes, mientras que a nivel nacional se alista la producción de mosca estéril para reforzar el control biológico y cortar el ciclo de una plaga que amenaza al hato ganadero, informó el titular de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder), Edgardo Medina Flores.
La intervención se diseñó con lógica técnica: actuar antes de que la infestación se dispare. Las brigadas especializadas mantienen presencia constante en ranchos y unidades de producción, donde realizan vigilancia directa, revisión de animales y acciones de control del insecto, justo en el periodo en el que el calor crea el escenario ideal para su proliferación.

Los primeros resultados de campo ya fueron recabados y, aunque el balance formal se presentará más adelante, los reportes recientes muestran una disminución en notificaciones. Este descenso se interpreta como una señal temprana de que la reducción en la población de moscas comienza a incidir en la capacidad de expansión de la plaga.
El esquema no descansa solo en la parte técnica. Uno de los ejes centrales es la corresponsabilidad del sector ganadero, que incluye la atención inmediata de heridas, la vigilancia diaria y el aviso oportuno ante cualquier caso sospechoso. Cortar el ciclo biológico del insecto depende tanto del control especializado como de las prácticas dentro de las unidades de producción.
Hasta el momento, dentro del esquema de atención no se registran muertes de ganado asociadas a esta problemática. Los animales con afectaciones reciben curación inmediata y seguimiento, lo que ha permitido contener complicaciones y evitar pérdidas económicas para los productores.
Avanza producción nacional
En paralelo, a nivel nacional avanza la producción de mosca estéril, una herramienta clave que se integrará cuando la población silvestre esté más reducida. La meta es acelerar el control reproductivo, disminuir el riesgo sanitario y consolidar una barrera biológica que limite nuevos brotes.
El trabajo continuará de forma permanente en campo, con monitoreo técnico y coordinación institucional. La apuesta es sostener el control antes de que el problema escale y se traduzca en afectaciones productivas, blindando al hato ganadero frente a una plaga que encuentra en el calor su mejor aliado, pero que hoy enfrenta una respuesta anticipada.














