Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 19 de febrero de 2026.- En 2025, Yucatán recibió 12 mil 975 nuevos residentes extranjeros provenientes de 102 países, una cifra reportada por el Instituto Nacional de Migración que no sólo refleja diversidad, sino un cambio real en la dinámica económica, inmobiliaria y social del estado: más de 3 mil 300 cubanos y casi 2 mil 900 estadounidenses encabezan la lista, pero también hay presencia de Rusia, Ucrania, China e incluso Kazajistán y Mongolia.
Este fenómeno migratorio ayuda a explicar por qué aumentan las rentas, se diversifican los negocios, crecen las comunidades internacionales en la costa y se transforma el perfil cultural de Yucatán.
Detrás de las cifras destaca que Cuba ocupa el primer lugar en nuevos residentes, seguida por Estados Unidos y Canadá, lo que confirma que el flujo no sólo proviene de países latinoamericanos, sino también de Norteamérica y Europa. España, Francia y Brasil aparecen igualmente entre las nacionalidades con mayor presencia reciente, consolidando un mosaico multicultural cada vez más visible en distintos puntos del estado.
Nuevas redes de negocios
Asia también gana terreno en esta nueva ola migratoria. Más de 300 ciudadanos chinos se establecieron en la entidad durante el último año, además de personas originarias de Corea del Sur y Taiwán, lo que abre la puerta a nuevas inversiones, intercambio comercial y expansión de redes empresariales que impactan directamente en sectores como el tecnológico, restaurantero y de servicios.
El registro incluye además nacionalidades poco comunes en la vida cotidiana yucateca, como Egipto, India, Pakistán, Turquía e Irán, así como ciudadanos de Kazajistán y Mongolia. Estos datos revelan que la entidad ya no es sólo un destino turístico, sino un punto estratégico para residir, emprender o buscar estabilidad en el sureste mexicano.
Incluso ciudadanos provenientes de países en conflicto, como Rusia y Ucrania, figuran en el reporte anual, lo que evidencia que Yucatán se percibe como una zona segura y con calidad de vida atractiva a nivel internacional. A ello se suma la constante llegada de personas de Centroamérica, particularmente de Belice, Guatemala, Honduras y El Salvador.
Además de Mérida y Valladolid, la franja costera comienza a consolidarse como uno de los principales polos de atracción para los nuevos residentes extranjeros. El impacto no es menor: mayor demanda de vivienda, crecimiento de desarrollos inmobiliarios, apertura de negocios internacionales y una transformación progresiva del entorno cultural y económico que redefine el rostro del estado.














