Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 14 de marzo de 2026 .— La inconformidad de habitantes de distintas colonias de Mérida por la falta de agua potable ya llegó al Poder Legislativo, donde la diputada de Movimiento Ciudadano, Larissa Acosta Escalante, llevó el tema a tribuna para exigir atención a las constantes fallas en el suministro que afectan a diversos fraccionamientos de la capital yucateca.
Durante la sesión en el Congreso del Estado de Yucatán, legisladores cercanos al gobierno estatal del cual depende la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán respondieron que el problema no debe politizarse, aunque reconocieron que el sistema enfrenta limitaciones que afectan la presión y el abasto en algunas zonas.
Mientras tanto, los reclamos continúan en colonias y fraccionamientos. En sectores como Ciudad Caucel, vecinos han denunciado semanas con baja presión o incluso periodos sin servicio.
De acuerdo con testimonios recabados por la legisladora, personal de la propia Japay habría señalado que una alternativa para los usuarios sería instalar cisternas y bombas para poder almacenar y elevar el agua ante la falta de presión en la red.

Desde tribuna, el diputado Bayardo Ojeda Marrufo pidió evitar que el tema se utilice con fines políticos; sin embargo, durante su intervención reconoció que el desabasto y los problemas de presión no se resolverán en el corto plazo.
El legislador explicó que el sistema hidráulico enfrenta rezagos importantes. Señaló que el Cárcamo I fue recibido por la actual administración en malas condiciones y que su rehabilitación requeriría una inversión cercana a mil millones de pesos, debido a fallas que —según dijo— se arrastran desde 2019.
Respecto al Cárcamo II, indicó que recientemente sufrió daños cuando explotaron sus cuchillas, lo que provocó el desbordamiento del agua y la inundación de las bombas, dejándolo fuera de operación durante dos días. Aunque el sistema ya fue reactivado, reconoció que actualmente no genera la presión suficiente para abastecer a todas las zonas de la ciudad.
Esta situación impacta especialmente a sectores de crecimiento habitacional en Mérida, donde habitantes continúan reportando baja presión o falta de agua en sus viviendas, mientras las autoridades reconocen que la solución estructural al problema aún no está en el corto plazo.












