Ciudad de México, a 23 de abril de 2026.- En el marco del Día Internacional del Libro, celebrado cada 23 de abril, los hábitos de lectura en México muestran cambios importantes: menos personas leen en comparación con hace algunos años, aunque los libros siguen siendo el material favorito entre la población adulta. De acuerdo con el Módulo sobre Lectura (MOLEC) del INEGI, 69.6% de las personas alfabetas mayores de 18 años leyó algún material como libros, revistas, periódicos o contenidos digitales.
Entre quienes sí leen libros, el promedio nacional fue de 3.2 ejemplares al año. La cifra refleja una ligera baja frente a años anteriores, cuando en 2015 el promedio era de 3.6 libros. Aun así, el libro conserva su lugar como principal opción de lectura para millones de personas en el país.
Lo que más leen: libros y contenido digital
Los datos muestran que 41.8% de la población leyó libros, mientras que 39.4% consultó páginas de Internet, foros o blogs. Después aparecen las revistas con 21.7%, los periódicos con 17.8% y las historietas con 4.6%. Esto confirma una tendencia clara: la lectura se está moviendo cada vez más hacia formatos digitales.
Uno de los cambios más notorios es la caída en la lectura de periódicos. En 2015, 49.4% de la población lectora consumía diarios, pero en 2024 el indicador bajó a 17.8%. También las revistas perdieron terreno, al pasar de 47.2% a 21.7%. El papel sigue presente, pero ya no domina como antes.
¿Quién lee más: hombres o mujeres?
Los hombres mantienen una ligera ventaja en lectura general: 69.9% declaró leer algún material, frente a 69.3% de las mujeres. Sin embargo, la diferencia ya es mínima. En años anteriores la brecha era mucho mayor, lo que muestra un avance hacia hábitos más equilibrados entre ambos grupos.
Leer también es bienestar
El estudio revela que los mexicanos dedican en promedio 41 minutos por sesión de lectura. En una fecha como el Día Internacional del Libro, especialistas recuerdan que leer no solo entretiene: también mejora la concentración, la memoria, la creatividad y reduce el estrés. En México, el reto sigue siendo convertir la lectura en un hábito cotidiano.















