Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., 30 de abril de 2026.— Una cadena de mensajes en redes sociales y aplicaciones de mensajería ha sido suficiente para desatar pánico en escuelas de Yucatán, donde al menos cinco casos de “retos virales” que simulan tiroteos obligaron a activar protocolos de emergencia y movilizar autoridades.
La advertencia fue emitida por la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (Segey), que enfrenta una tendencia digital en la que mensajes difundidos principalmente por WhatsApp y redes sociales simulan amenazas de ataques armados que nunca ocurren, pero generan ausentismo, temor y desinformación.
Sin suspensión oficial de clases
Estos contenidos, en algunos casos, incluso incitan a los estudiantes a no asistir a clases ante supuestos riesgos, pese a que no existe ninguna instrucción oficial de suspender actividades, lo que agrava la confusión entre la comunidad escolar.
El titular de la Segey, Juan Enrique Balam Várguez, confirmó que los casos ya fueron atendidos; sin embargo, reconoció que no siempre es posible identificar a quienes originan estos mensajes, por lo que la estrategia se enfoca en frenar la cadena de difusión desde los hogares.

Activación de protocolos y movilización
El impacto ya ha sido tangible. La semana pasada, uno de estos mensajes provocó la activación de protocolos de seguridad y la movilización de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán. Aunque no existió peligro real, la situación generó una fuerte sacudida emocional en la comunidad educativa.
En otro caso, registrado en el plantel Azteca de la colonia Lindavista, algunos alumnos fueron separados y enviados a clases a distancia mientras se realizan investigaciones sobre su posible participación en la difusión de estos contenidos.
Llamado a frenar la cadena
Las autoridades advirtieron que habrá sanciones, pero subrayaron que el objetivo principal es contener una tendencia que convierte el miedo en entretenimiento digital. El gobierno estatal ya distribuyó alertas en todas las escuelas con un mensaje claro: no compartir este tipo de contenidos y actuar de inmediato ante cualquier señal, ya que un simple reenvío puede detonar un efecto que paraliza escuelas completas.













