Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 30 de marzo de 2026.- Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrollan un parche dérmico para tratar la hipertensión arterial, una alternativa terapéutica que busca mejorar la calidad de vida de los pacientes mediante un método menos invasivo y más cómodo.
El proyecto consiste en un sistema transdérmico biodegradable elaborado con zeina, una proteína derivada del maíz, que permite la creación de microagujas y parches capaces de administrar amlodipino, un fármaco ampliamente utilizado para controlar la presión arterial.
De acuerdo con los especialistas José Juan Escobar Chávez y Omar Rodrigo Guadarrama Escobar, esta tecnología, desarrollada en la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán, ofrece ventajas como mayor biodisponibilidad del medicamento, reducción de efectos secundarios y una liberación controlada del fármaco a lo largo del tiempo.
A diferencia de los tratamientos orales, el parche permite que el medicamento se absorba directamente a través de la piel y llegue al torrente sanguíneo, evitando el metabolismo hepático y posibles molestias gastrointestinales.
Los investigadores explicaron que esta alternativa no busca sustituir los tratamientos tradicionales, sino mejorar la adherencia del paciente, especialmente en casos donde el olvido de dosis puede provocar picos peligrosos en la presión arterial.
Pruebas en laboratorio han demostrado que el parche libera el medicamento de forma constante, lo que podría permitir su uso durante varios días con una sola aplicación, facilitando el control de la enfermedad.
El desarrollo cobra relevancia en un contexto donde la hipertensión arterial afecta a casi 30% de la población adulta en México, y una proporción significativa desconoce su diagnóstico, de acuerdo con datos de la Ensanut.
Los especialistas subrayaron que esta innovación podría representar un avance importante en el tratamiento de una enfermedad considerada la principal causa de muerte a nivel mundial, según la Organización Mundial de la Salud.
















