Ciudad de México, a 6 de abril de 2026.— Con 11 bloqueos activos en el país, cinco de ellos parciales, el paro nacional indefinido de transportistas y productores del campo elevó este lunes la presión sobre el Gobierno federal, que salió a responder con una conferencia de prensa para defender los acuerdos alcanzados con ambos sectores y tratar de contener el descontento.
En un mensaje encabezado por Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación; Héctor Arronte, coordinador general de Producción Agrícola y Ganadera de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural; y César Yáñez, subsecretario de Gobernación, la administración federal intentó mostrar control frente a una protesta que ya impacta la circulación en carreteras y amenaza con escalar en los próximos días.
Segob dice que sí hay diálogo
La secretaria de Gobernación sostuvo que el Gobierno ha mantenido 27 reuniones con las organizaciones de productores desde octubre, de las cuales 17 fueron presenciales, seis en distintos estados del país y cuatro virtuales, como parte de una estrategia para desactivar el conflicto antes de que llegara a la movilización nacional.
Rosa Icela Rodríguez afirmó que de esas mesas surgió una ruta de atención con cinco ejes, centrados en apoyos al precio, financiamiento, comercialización, acceso al programa de acopio y proyectos productivos, aunque el tamaño de la protesta en curso deja claro que, para una parte del sector, los compromisos oficiales no han sido suficientes o no han avanzado al ritmo esperado.
Compromiso con subsidios y comercialización
En la parte más técnica del mensaje, Héctor Arronte aseguró que la federación movilizó a 706 colaboradores para atender a productores de maíz blanco y amarillo, con lo que se concretó la entrega de 3 mil 412 millones de pesos a 40 mil 910 productores, en un plazo de dos semanas, un tiempo que —según dijo— antes podía extenderse hasta tres meses.
También defendió que “a nadie se le niega el acceso” a los apoyos y destacó la ampliación del esquema Crédito Cosechando, ahora con cobertura para sorgo y caña, además de subsidios a tasas de interés y seguros de riesgo. A ello sumó una base comercial histórica de 105 dólares por tonelada para el maíz blanco, así como la colocación de más del 85 por ciento de la producción nacional en los primeros meses del año.
Arronte también destacó que el Gobierno impulsó la compra directa de frijol a pequeños productores con precios 30 por ciento por encima del mercado, además de reportar el acopio de 150 mil toneladas de frijol y 654 mil toneladas de maíz blanco, con una inversión de 8 mil 944 millones de pesos. Sin embargo, la continuidad del paro revela que las cifras oficiales no han logrado apagar el malestar en las bases productivas y de transporte.
El funcionario añadió que la administración de Claudia Sheinbaum ha encabezado reuniones para ordenar la producción, la comercialización, la seguridad, el transporte y el acceso a insumos, lo que permitió incluso la venta anticipada de 3.4 millones de toneladas de maíz blanco del próximo ciclo, uno de los datos que el Gobierno utiliza para defender que sí hay resultados concretos.
Transportistas mantienen presión
Por el lado del autotransporte, César Yáñez informó que se han sostenido reuniones con distintas dependencias, incluida la Guardia Nacional, para atender temas de seguridad en carreteras y simplificación de trámites, y aseguró que de las 29 peticiones planteadas desde noviembre, 20 ya fueron atendidas.
Pero más allá del balance oficial, el paro y los bloqueos dejan un mensaje político claro: el conflicto sigue abierto, la presión social no ha cedido y el Gobierno federal enfrenta una protesta que pone a prueba su capacidad de operación en dos sectores estratégicos para el abasto, la movilidad y la estabilidad económica del país.















