CIUDAD DE MÉXICO, 21 de abril de 2026.– Autoridades federales y del Estado de México identificaron como Julio César Jasso Ramírez al responsable del tiroteo ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacán, quien tenía domicilio en la alcaldía Gustavo A. Madero, en la capital del país.
Actuó solo y con planeación previa
De acuerdo con las investigaciones oficiales, el agresor actuó en solitario y habría planificado el ataque con antelación, sin la participación de cómplices.
El sujeto, de 27 años, subió a la Pirámide de la Luna y abrió fuego contra turistas nacionales y extranjeros, provocando la muerte de una mujer canadiense y dejando al menos 13 personas heridas.
Las autoridades detectaron que Jasso Ramírez actuó bajo un patrón tipo copycat, es decir, buscando imitar tiroteos masivos en Estados Unidos, particularmente la masacre de Columbine.
Entre sus pertenencias se encontraron referencias directas a este ataque, incluso material visual y escritos relacionados con los perpetradores de aquel hecho.
Indicios de discurso de odio
Las indagatorias también apuntan a la presencia de discursos de odio, con expresiones de corte xenófobo, misógino y extremista, además de afinidad con ideologías radicales.
Este componente ideológico ha encendido alertas entre autoridades de seguridad, al vincular el ataque con tendencias de radicalización en entornos digitales.
Durante el aseguramiento de la escena, se confirmó que el agresor llevaba consigo literatura violenta, escritos propios y material relacionado con ataques armados, además de cartuchos y objetos tácticos.
También se hallaron elementos que refuerzan la hipótesis de una preparación previa con fines de replicar atentados similares.
Problemas psicológicos, otra línea clave
De acuerdo con reportes preliminares, Jasso Ramírez presentaba problemas psicológicos, lo cual quedó reflejado en notas personales encontradas tras el ataque.
Autoridades lo describen como una persona con alteraciones en su percepción de la realidad, lo que forma parte de las líneas centrales de investigación.
Tras disparar contra los visitantes, el agresor se quitó la vida en el lugar, luego de ser rodeado por elementos de seguridad. El caso ha generado preocupación nacional e internacional por tratarse de un ataque en uno de los sitios turísticos más emblemáticos de México.















