El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, anunció que la lucha contra la delincuencia en el Istmo de Tehuantepec será frontal, con determinación y sin titubeos.
Consciente de que el principal reclamo de los oaxaqueños es la inseguridad y que su popularidad está en los niveles más bajos de su mandato, Jara Cruz clonó el discurso de la federación para iniciar su cruzada pacifista con un enfoque microrregionalizado.
El Pacto por la Paz de Juchitán será desplegado durante los próximos seis meses, en cuatro etapas: socialización y validación con sectores sociales; diagnóstico con definición de metas y objetivos; implementación de acciones en territorio; y cierre con evaluación de resultados.
Apenas tres días después del lanzamiento del plan gubernamental para pacificar al Istmo de Tehuantepec, vino el golpe de realidad. Un grupo de personas fue atacado en Juchitán y entre las víctimas mortales, un sobrino del secretario de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero López e hijo de un subsecretario de la misma dependencia.
El gobernador Jara Cruz ha solicitado a las Fuerzas Federales respaldo para su Plan de Paz. Entre los informes sobre el clima de violencia en aquella región de Oaxaca que circulan en las mesas de seguridad, se ha identificado a los principales responsables de haber permitido la expansión del crimen organizado en la región. El grupo político que tiene el control del municipio es encabezado por el director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), Emilio Montero Pérez y el senador, Antonino Morales Toledo, quienes impulsaron al actual alcalde morenista de Juchitán, Miguel Sánchez Altamirano. Bajo su administración, la inseguridad se ha desbordado en el municipio, paso obligado del comercio del sur del país, pero también una región de trasiego de drogas y tráfico de personas, muchas migrantes.
Para las autoridades federales, la estrategia para pacificar al Istmo de Tehuantepec presentado por el gobernador Jara resulta insuficiente. “La región prácticamente está gobernado por la delincuencia y el denominado Plan por Juchitán resultará inoperante”, lamentaron.
Efectos secundarios
SELECTIVOS. El titular de Fonatur, Sebastián Ramírez, concitó expresiones de repudio tras de fustigar a las anteriores administraciones que priorizaron el mantenimiento de los antiguos Centros Integralmente Planeado —como Huatulco— sobre otros proyectos de turismo comunitario. Ramírez está en la lista de probables sustitutos de la actual secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez. Pero esa es otra historia en ciernes…
TAJANTE. Hace ocho meses, el director general del IPN, Arturo Reyes Sandoval, ordenó terminar la colaboración con la Fundación Politécnico, encabezada por Vicente Gutiérrez Camposeco. Ante la escalada del conflicto interno, el funcionario advirtió que “en todo momento defenderá el interés académico y educativo, por lo que no tolerará actos de intereses empresariales particulares que busquen lucrar con las aportaciones voluntarias —que no forman parte del presupuesto público—y cuyo principal beneficiario es la comunidad estudiantil”.











