Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 05 de mayo de 2026.– En plena veda del pulpo, vigente hasta el 31 de julio, la pesca ilegal encendió las alertas en Yucatán al poner en riesgo una de las pesquerías más importantes del estado, que en 2025 superó las 25 mil toneladas y generó más de mil 700 millones de pesos.
La Canainpesca, a través de su presidente Enrique Sánchez, advirtió que la falta de vigilancia efectiva durante este periodo crítico abre la puerta a la extracción clandestina, afectando tanto al recurso marino como al sustento de miles de familias.
La veda, iniciada el 16 de diciembre de 2025, representa una etapa clave para la recuperación de la especie, sin embargo, se ha convertido en un momento vulnerable donde la actividad furtiva podría comprometer la próxima temporada.
Primera línea de vigilancia
Ante este escenario, el propio sector ha asumido un papel activo. Cooperativas y permisionarios realizan recorridos en altamar y generan reportes constantes, funcionando como una primera línea de vigilancia ante la limitada presencia de autoridades.
Aunque instancias como la Conapesca, la Secretaría de Marina y la Secretaría de Pesca estatal han intensificado operativos —con el decomiso de al menos 86 toneladas de producto ilegal en 2025—, el problema persiste.
El impacto trasciende lo ambiental. La pesca ilegal genera una competencia desleal, al introducir producto a menor precio, afectando directamente los ingresos de pescadores que cumplen con la ley y poniendo en riesgo toda la cadena productiva.
A pesar del panorama, el sector mantiene expectativas positivas, confiando en que el respeto a la veda y el fortalecimiento de la vigilancia permitan garantizar la sustentabilidad del pulpo y la continuidad de una actividad clave para las comunidades costeras.












