CIUDAD DE MÉXICO, a 8 de mayo de 2026.— En una ciudad rodeada de concreto, tráfico y expansión urbana, un pequeño anfibio volvió a sorprender a especialistas ambientales. Cinco ejemplares del Ajolote del Altiplano fueron localizados en vida libre dentro del Área Natural Protegida Lago Tláhuac-Xico, en la Ciudad de México, un registro que la Conanp consideró valioso para la conservación y monitoreo de especies endémicas mexicanas.
La presencia de estos animales fue confirmada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y por científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México, quienes realizaron monitoreos en cuerpos de agua de la zona protegida.
El Ajolote del Altiplano, conocido científicamente como Ambystoma velasci, es una especie mexicana que actualmente se encuentra bajo protección especial debido al deterioro de sus hábitats naturales y la contaminación de los ecosistemas acuáticos.
Especialistas explicaron que el hallazgo cobra importancia porque durante años las poblaciones de ajolotes han disminuido drásticamente en distintas regiones del país, principalmente por la pérdida de humedales y la introducción de especies invasoras.
Una especie que se niega a desaparecer

El descubrimiento ocurrió durante recorridos realizados por brigadas comunitarias apoyadas por el Programa para la Protección y Restauración de Ecosistemas y Especies Prioritarias. En las labores participaron investigadores de la UNAM junto con personal técnico del área natural protegida.
De acuerdo con la Conanp, los ejemplares fueron observados dentro de uno de los cuerpos de agua del Lago Tláhuac-Xico, una región considerada estratégica por ser parte de los últimos humedales del centro del país.
Aunque muchas personas identifican al ajolote por su apariencia “tierna” o por su fama en internet y videojuegos, especialistas recuerdan que se trata de una especie emblemática de los ecosistemas acuáticos mexicanos.
El último refugio acuático del Valle de México

El Área de Protección de Recursos Naturales Lago Tláhuac-Xico fue decretada en enero de 2024 y cuenta con más de 3 mil 545 hectáreas distribuidas entre Tláhuac y Valle de Chalco Solidaridad. En la zona sobreviven humedales, vegetación acuática y diversos microhábitats utilizados por aves, anfibios y otras especies silvestres.
La Conanp señaló que el hallazgo también aporta información valiosa sobre la resiliencia de la especie y refuerza la importancia de mantener los monitoreos biológicos comunitarios y los proyectos de conservación en ecosistemas lacustres.
Tras este descubrimiento, brigadas comunitarias e investigadores continuarán explorando otros cuerpos de agua del área natural protegida para determinar si existen más poblaciones de ajolotes en la región.












