BOGOTÁ, Col., a 10 de agosto de 2026.— El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el occidente de Colombia dejó decenas de edificios colapsados, daños en aeropuertos y la suspensión de vuelos en varias ciudades. El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, anunció su traslado a Pereira, considerada el centro de la emergencia por la cantidad de víctimas y las afectaciones estructurales.
Seis aeropuertos reportaron daños: Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura, por lo que la Aeronáutica Civil suspendió sus operaciones para revisar pistas, terminales y otras instalaciones. La medida provocó cancelaciones y cambios en los itinerarios mientras las autoridades determinan si las terminales pueden reanudar actividades con seguridad.
Edificios colapsan en varias ciudades
En Cali se reportó el derrumbe de alrededor de 20 estructuras con personas atrapadas, lo que llevó al gobierno municipal a solicitar equipos de rescate de Bogotá y Medellín. En Manizales cayó una parte de la torre de la catedral, mientras Pereira registró fachadas desprendidas, construcciones colapsadas y daños graves en diferentes puntos de la ciudad.
Quibdó también reportó personas heridas y afectaciones importantes en inmuebles, mientras brigadas inspeccionan hospitales, escuelas, carreteras y redes de servicios públicos. El sismo dejó daños en al menos nueve departamentos y se sintió en las 32 capitales departamentales.
Descartan alerta de tsunami
Pese a la fuerza del movimiento y su cercanía con el Pacífico colombiano, el sistema estadounidense de alerta de tsunamis determinó que no existía una amenaza para las costas. Las autoridades mantuvieron la vigilancia preventiva del nivel del mar, pero no emitieron una orden de evacuación costera por tsunami. El terremoto también se percibió en Ecuador, Panamá y Venezuela.
El presidente Abelardo de la Espriella se dirige a Pereira para coordinar la respuesta desde la ciudad más afectada, donde se instaló un centro de emergencia. Las operaciones se concentran en localizar a personas atrapadas, evaluar los inmuebles en riesgo y restablecer los servicios. El saldo preliminar aumentó a por lo menos 25 muertos, aunque las autoridades aún trabajan para consolidar la cifra nacional.















