Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 9 de mayo de 2026.- El matrimonio en Yucatán está dejando de ser para toda la vida. Hoy, por cada tres parejas que se casan, prácticamente una termina en divorcio, una proporción que revela cómo están cambiando las relaciones en el estado.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en 2025 se registraron 29.7 divorcios por cada 100 matrimonios en la entidad. Traducido a la vida diaria: casi uno de cada tres matrimonios termina en separación. Y todo apunta a que esa cifra seguirá creciendo.
El inicio de 2026 lo confirma. Mientras los divorcios se dispararon en los primeros meses del año, las bodas disminuyeron, reduciendo aún más la distancia entre casarse y separarse. Si la tendencia se mantiene, la proporción podría volverse todavía más cerrada en los próximos meses.
Pero el dato más revelador no es solo cuántos se divorcian, sino quiénes. Lejos de la idea de relaciones fugaces, la mayoría de las rupturas ocurre en matrimonios de larga duración. Son parejas que pasaron décadas juntas y que hoy, en otra etapa de su vida, deciden tomar caminos distintos.
Parte de este cambio se explica por la facilidad legal: el divorcio incausado permite terminar un matrimonio sin necesidad de señalar culpables. Sin procesos largos ni conflictos legales complejos, separarse se ha vuelto más rápido y accesible.
También hay un cambio cultural. Permanecer en una relación ya no es visto como una obligación absoluta. Cada vez más personas priorizan su bienestar personal, incluso si eso implica cerrar una historia que duró años.
Aun así, detrás de cada cifra hay decisiones complejas: hijos, bienes, rutinas compartidas y proyectos que deben redefinirse. No son solo números, son vidas reorganizándose.
Lo cierto es que el modelo tradicional de matrimonio está evolucionando. Y en Yucatán, ese cambio ya se puede medir con claridad: de cada tres bodas, una no llega al final del camino.















