Por Staff
OTHÓN P. BLANCO, Q. Roo, a 27 de abril de 2026.– Lo que comenzó como un reporte ciudadano terminó por revelar un nuevo capítulo de la historia maya. Entre la selva del sur de Quintana Roo, arqueólogos identificaron un asentamiento prehispánico de gran escala conocido como “El Jefeciño”.
El sitio, registrado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, forma parte de los hallazgos derivados del Proyecto Tren Maya y destaca por su monumental arquitectura estilo Petén, visible en sus estructuras abovedadas y detalles constructivos.
Con al menos 80 edificios distribuidos en una amplia extensión, el asentamiento habría sido habitado entre los años 250 y 900 d.C., una etapa clave del desarrollo de la civilización maya.
En el corazón del sitio, los investigadores identificaron una plaza ceremonial en forma de “C”, rodeada de edificaciones que alcanzan hasta 14 metros de altura, lo que sugiere una organización urbana compleja.
Durante las exploraciones, los especialistas encontraron vestigios de pintura mural, fragmentos óseos y múltiples fases constructivas que evidencian una ocupación prolongada.

La arqueóloga Diana Karina Blancas Olvera señaló que también se localizaron bóvedas mayas en buen estado, un elemento poco común que refuerza la importancia del sitio.
Por su parte, el arqueólogo Sonny Moisés Ojeda González explicó que, debido a que no se trató de un rescate formal, los materiales permanecen en su lugar, lo que permitirá su estudio en futuras investigaciones.
Las autoridades culturales destacaron que este hallazgo no solo amplía el conocimiento sobre la región, sino que también subraya el papel de las comunidades locales en la conservación del patrimonio.
A futuro, se contempla el uso de tecnología LiDAR para mapear el sitio y comprender mejor su extensión y relación con otros asentamientos mayas del área.
















