Por Cristell Lozada
CHAPAB, Yuc., 8 de junio de 2026.- Lo que durante semanas fueron reportes de movimientos telúricos y sacudidas perceptibles en el sur de Yucatán comenzó a dejar marcas visibles. Un jardín de niños de Chapab presentó grietas en parte de su estructura, una situación que ha encendido las alertas entre padres de familia y autoridades locales.
Las fisuras fueron dadas a conocer por el Ayuntamiento de Chapab mediante imágenes en las que se observan daños en paredes del plantel educativo, presuntamente relacionados con la actividad sísmica que se ha registrado de manera recurrente en la región durante los últimos meses.



El hallazgo ha generado inquietud entre habitantes del municipio, especialmente porque se trata de un inmueble que diariamente recibe a decenas de niñas y niños. Ante ello, padres de familia han solicitado revisiones estructurales para descartar cualquier riesgo que pudiera comprometer la seguridad de estudiantes y personal docente.
Chapab se ha convertido en uno de los puntos con mayor actividad sísmica de la entidad. Tan solo durante mayo, el Servicio Sismológico Nacional registró un sismo de magnitud 4.0 con epicentro en las inmediaciones de esta localidad, movimiento que fue percibido en varios municipios del sur del estado y que generó numerosos reportes ciudadanos.
Verificarán impacto
Aunque en ese momento la Coordinación Estatal de Protección Civil informó que no se habían detectado afectaciones de consideración, las grietas reportadas ahora en el preescolar vuelven a poner sobre la mesa el posible impacto acumulado que estos movimientos podrían estar provocando en edificios de la zona.
La aparición de daños en una escuela representa uno de los primeros casos visibles asociados a la reciente actividad sísmica en Yucatán. El Ayuntamiento informó que dará seguimiento a la situación y realizará las evaluaciones correspondientes para determinar el nivel de afectación del inmueble y las medidas necesarias para garantizar la seguridad de la comunidad escolar. Mientras tanto, las imágenes del plantel agrietado se han convertido en una evidencia tangible de un fenómeno poco común en la entidad, donde los temblores han dejado de ser únicamente una percepción para comenzar a reflejarse también en la infraestructura.













