Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 8 de junio de 2026 .- Cada lluvia deja algo más que calles mojadas y temperaturas más frescas. También crea el escenario perfecto para la aparición de millones de mosquitos capaces de transmitir enfermedades que cada año ponen en alerta a las autoridades sanitarias.
Con las precipitaciones registradas en los últimos días y el incremento de zonas con agua acumulada, el Gobierno del Estado puso en marcha una campaña masiva de fumigación que abarcará los 106 municipios de Yucatán para frenar la reproducción de los mosquitos transmisores de dengue, zika y chikungunya.
La estrategia busca adelantarse a uno de los riesgos más frecuentes de la temporada de lluvias: el aumento de criaderos en patios, terrenos baldíos, recipientes abandonados y cualquier espacio donde el agua permanezca estancada durante varios días.
El secretario de Salud, Alberto Alcocer Gamboa, señaló que la prevención es la herramienta más importante para evitar que las lluvias se traduzcan en un incremento de enfermedades transmitidas por vector, por lo que brigadas especializadas ya comenzaron recorridos en colonias y comunidades de todo el estado.
Las labores de fumigación se realizarán del 3 al 17 de junio y forman parte de un operativo que busca reducir la presencia del mosquito antes de que las condiciones climáticas favorezcan una reproducción más acelerada.

La lucha comienza en patios y azoteas
Sin embargo, las autoridades reconocen que la batalla no se ganará únicamente con insecticidas. El coordinador estatal de Prevención y Control de Enfermedades Transmitidas por Vector, Jorge Palacios Vargas, advirtió que la participación de la ciudadanía será decisiva para eliminar posibles criaderos dentro de los hogares.
Un simple recipiente olvidado en el patio, una cubeta con agua de lluvia o una llanta abandonada pueden convertirse en focos de reproducción para cientos de mosquitos en cuestión de días.
Por ello, además de la fumigación, se exhortó a la población a mantener limpios sus espacios, eliminar cacharros y permitir el acceso de las brigadas durante los operativos.
De forma paralela, la Secretaría de Salud mantiene la vigilancia de la calidad y cloración del agua, además de supervisar productos como repelentes y sustancias destinadas al control de plagas.
Con la temporada de lluvias apenas comenzando, las autoridades buscan evitar que el alivio que trae el agua venga acompañado de un problema mayor. El objetivo es impedir que el mosquito encuentre en Yucatán las condiciones ideales para multiplicarse y poner en riesgo la salud de miles de familias.












