Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 1 de junio de 2027.– La Selva Maya no solo alberga jaguares, monos, aves exóticas y una riqueza biológica única; también es uno de los ecosistemas más importantes para el equilibrio ambiental de la región. Sin embargo, las amenazas derivadas del cambio climático, la deforestación y el crecimiento de las actividades humanas han encendido las alertas. Ante este escenario, Yucatán ha decidido tomar un papel protagónico en su protección.
Con la instalación del Comité Técnico Estatal del proyecto Biomas Forestales Críticos de Mesoamérica, el estado dio un paso clave para coordinar acciones que permitan conservar, restaurar y aprovechar de manera sostenible una de las reservas naturales más valiosas de México y Centroamérica.
La estrategia reúne a autoridades, investigadores, organizaciones civiles y comunidades locales con un objetivo común: evitar el deterioro de áreas forestales fundamentales para la biodiversidad y garantizar que las futuras generaciones sigan disfrutando de los beneficios ambientales que brinda la selva.
El encuentro, realizado en las instalaciones de la Conafor en Mérida, sirvió para trazar una hoja de ruta enfocada en la protección de bosques primarios, la restauración de zonas degradadas y el fortalecimiento de comunidades que dependen directamente de estos ecosistemas.
La secretaria de Desarrollo Sustentable, Neyra Concepción Silva Rosado, destacó que el proyecto permitirá fortalecer el trabajo que ya se realiza en Yucatán para conservar las áreas mejor preservadas de selva que aún existen en el estado.
Entre los territorios considerados estratégicos se encuentran la Reserva Estatal Biocultural del Puuc y la región forestal-milpera, donde se practica la milpa maya, un sistema agrícola ancestral reconocido a nivel mundial por su importancia cultural, productiva y ambiental.
Más allá de las fronteras de Yucatán, el proyecto forma parte de una iniciativa regional que conecta esfuerzos de conservación en México, Guatemala, Belice y Panamá. La meta es compartir experiencias, conocimientos y herramientas para enfrentar juntos los efectos del cambio climático y proteger corredores biológicos fundamentales para la supervivencia de numerosas especies.
La iniciativa cuenta con el respaldo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial y la participación de organismos internacionales especializados en conservación, lo que permitirá impulsar acciones concretas en territorio y fortalecer la capacidad de respuesta ante los desafíos ambientales.
La apuesta es ambiciosa: proteger la Selva Maya no solo significa conservar árboles y fauna silvestre. También implica garantizar agua, captura de carbono, regulación climática y la preservación de un patrimonio natural que sostiene la vida de miles de comunidades. En un momento en que los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes, Yucatán busca colocarse al frente de una causa que trasciende fronteras y que podría definir el futuro ambiental de toda la región.














