Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 04 de junio de 2026.- Las filtraciones, techos dañados, paredes humedecidas e inundaciones que dejaron las recientes lluvias en Mérida y diversos municipios del estado encendieron una alerta sobre una problemática que suele pasar desapercibida hasta que llega el temporal: la falta de mantenimiento preventivo en viviendas, negocios e infraestructura pública.
De acuerdo con el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Yucatán, Felipe Alberto Canul Moguel, las precipitaciones de los últimos días funcionaron como una prueba de resistencia para miles de inmuebles, dejando al descubierto deficiencias en sistemas de desagüe, impermeabilización, techumbres y estructuras que durante meses o incluso años no recibieron atención.
El dirigente señaló que muchas de las afectaciones registradas pudieron haberse reducido mediante labores periódicas de conservación, desde la limpieza de bajantes y sistemas pluviales hasta trabajos de impermeabilización y revisión estructural. Por ello, consideró indispensable que tanto propietarios como autoridades incrementen la inversión destinada al mantenimiento preventivo.
Invertir en mantenimiento
Además, advirtió que los fenómenos meteorológicos cada vez más intensos obligan a replantear la forma en que se construye y conserva la infraestructura urbana. La calidad de los materiales, el diseño adecuado de las obras y la planeación a largo plazo serán factores decisivos para enfrentar temporadas de lluvias que ponen bajo presión a ciudades, fraccionamientos y comunidades enteras.
Canul Moguel destacó que la prevención resulta mucho menos costosa que reparar daños una vez que ocurren las afectaciones. Una filtración no atendida puede convertirse en deterioro estructural, pérdida de mobiliario, afectaciones eléctricas o incluso riesgos para la seguridad de las familias y trabajadores.
En medio de un año que comenzó con retos para la industria de la construcción, el líder empresarial consideró que las lluvias dejaron una lección clara: invertir en mantenimiento ya no debe verse como un gasto opcional, sino como una medida indispensable para proteger el patrimonio y reducir los costos que generan las contingencias climáticas cada vez más frecuentes en Yucatán.















