CIUDAD DE MÉXICO, a 21 de mayo de 2026.— El conflicto por el megaproyecto turístico Perfect Day México sigue creciendo y ya salió de las costas de Mahahual para instalarse frente a las oficinas federales. Aunque la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) anunció recientemente que el desarrollo impulsado por Royal Caribbean no será autorizado, colectivos ambientales mantienen la presión y ahora exigen que la decisión quede oficializada mediante un documento firmado.
La movilización ocurrió este jueves frente a la sede de la dependencia en la Ciudad de México, donde organizaciones ambientales, habitantes y activistas reclamaron que el rechazo al proyecto no quede únicamente en declaraciones públicas.
Con pancartas, consignas y protestas pacíficas, los participantes insistieron en que un resolutivo definitivo brindaría mayor certeza sobre el futuro de Mahahual y evitaría posibles intentos de reactivar el desarrollo turístico.
De acuerdo con reportes periodísticos nacionales, en la protesta participaron integrantes de colectivos como Salvemos Mahahual, DMAS y Selvame MX, organizaciones que durante meses encabezaron campañas y acciones de oposición al proyecto.
Una discusión que alcanza al Caribe mexicano
La disputa alrededor de Perfect Day México ha abierto un debate más amplio sobre el futuro turístico del Caribe y el sur-sureste del país. Mientras grupos empresariales señalaron posibles beneficios económicos y generación de empleos, ambientalistas advirtieron durante meses sobre riesgos para arrecifes coralinos, manglares y ecosistemas costeros.
El proyecto promovido por Royal Caribbean planteaba un desarrollo turístico de gran escala dirigido principalmente a visitantes de cruceros internacionales. Entre los elementos difundidos durante el proceso ambiental figuraban áreas recreativas, espacios comerciales, restaurantes y múltiples atracciones acuáticas.
La controversia cobró fuerza tras las declaraciones de la titular de Semarnat, Alicia Bárcena, quien confirmó públicamente que el proyecto no recibiría autorización ambiental federal.
Sin embargo, la discusión no ha concluido. Tras el anuncio, Royal Caribbean expresó respeto por la decisión, aunque reiteró que mantiene interés en continuar inversiones en México.
Para colectivos y habitantes que se opusieron al proyecto, el caso Mahahual ya dejó un mensaje que rebasa Quintana Roo. La discusión ahora se centra en qué tipo de desarrollo turístico quiere el sureste y hasta dónde puede avanzar sin comprometer ecosistemas considerados estratégicos para la región.














