Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 01 de julio de 2026.- Yucatán vivió una de las noches más emocionantes de su historia futbolera. La victoria de México por 2-0 sobre Ecuador no solo significó el pase a los octavos de final del Mundial 2026, sino también el fin de una espera de 40 años sin ganar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo. El triunfo, además, mantiene al Tricolor invicto y desató una celebración masiva en Mérida y en distintos municipios del estado.
El festejo comenzó desde el silbatazo final. Más de 10 mil aficionados inundaron Paseo de Montejo y el Monumento a la Patria, donde la fiesta se prolongó por varias horas entre banderas, caravanas de vehículos, cánticos, abrazos y el incesante grito de “¡México, México!”. La principal avenida de la capital yucateca quedó completamente tomada por familias y grupos de amigos que salieron a celebrar una victoria que rompió una sequía histórica.

En el Centro Histórico de Mérida, la Plaza Grande volvió a convertirse en un enorme estadio al aire libre. Cientos de personas siguieron el encuentro en la pantalla gigante y, tras el último silbatazo, estallaron en una sola celebración. La emoción también se vivió en la Zona Fan del Deportivo La Inalámbrica, donde decenas de familias permanecieron hasta el final del partido y festejaron el histórico pase de la Selección Mexicana.
Festejo mundialista
La euforia se extendió más allá de la capital. En municipios como Valladolid, Progreso, Motul, Tizimín, Umán y Kanasín, parques, restaurantes y plazas públicas se llenaron de aficionados que siguieron el partido y salieron a las calles para celebrar. Claxonazos, banderas y caravanas acompañaron una noche que quedará marcada en la memoria de miles de yucatecos.
Con este resultado, México rompe una de las rachas más largas de su historia mundialista y vuelve a ilusionar a toda una afición. En Yucatán, la celebración apenas comienza: desde el Centro Histórico, Paseo de Montejo, la Zona Fan de La Inalámbrica y los municipios del interior del estado, el grito de victoria retumbó con fuerza para celebrar un triunfo que ya forma parte de la historia del futbol mexicano.
















