Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 15 de marzo de 2026.- Ante el creciente impacto ambiental que genera la industria de la moda, el modelo de moda circular comienza a posicionarse como una alternativa que promueve el uso responsable de los recursos y busca extender la vida útil de las prendas.
Este enfoque propone cambiar la forma en que se produce, consume y desecha la ropa. A diferencia del modelo tradicional basado en la compra constante y el descarte rápido, la moda circular apuesta por aprovechar al máximo cada prenda mediante prácticas como la reutilización, la reparación y el reciclaje de textiles.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Yucatán, este modelo impulsa estrategias que permiten reducir el volumen de residuos generados por la industria textil, considerada una de las más contaminantes a nivel global debido al alto consumo de agua, energía y materias primas.
Uno de los pilares de la moda circular es el diseño de prendas con mayor durabilidad. Esto implica utilizar materiales más resistentes, reciclables o provenientes de fuentes sostenibles, con el objetivo de que la ropa pueda mantenerse en uso durante más tiempo y disminuir la necesidad de reemplazarla constantemente.

También se promueven alternativas de consumo como la compra de ropa de segunda mano, el intercambio de prendas, el alquiler para eventos específicos o los servicios de reparación. Estas prácticas permiten prolongar el ciclo de vida de las piezas y fomentar hábitos de consumo más conscientes entre la población.
Otro componente importante es el reciclaje textil, proceso mediante el cual los materiales de prendas usadas pueden transformarse nuevamente en materia prima para elaborar nuevos productos. De esta manera se evita que grandes cantidades de ropa terminen en vertederos y se aprovechan recursos que aún pueden tener utilidad.
Además, la moda circular plantea una mayor transparencia en los procesos de producción para que los consumidores conozcan el origen de los materiales y el impacto ambiental que implica cada prenda. Con ello se busca incentivar decisiones de compra más informadas y promover una relación más responsable con la ropa y el medio ambiente.
















