CIUDAD DE MÉXICO, a 6 de mayo de 2026.— Lo que para muchos representa peligro o simplemente un ingrediente típico de la cocina mexicana, hoy podría convertirse en una esperanza médica. Científicos mexicanos lograron desarrollar nuevos antibióticos utilizando veneno de alacrán y chile habanero, en medio de una crisis mundial por bacterias resistentes a medicamentos convencionales.
La investigación fue encabezada por especialistas de la UNAM, en colaboración con la Universidad de Stanford, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY).
Uno de los hallazgos más importantes surgió del veneno del alacrán Diplocentrus melici, originario de Veracruz. A partir de este organismo, el investigador Lourival Possani Postay y su equipo lograron aislar dos compuestos con actividad antimicrobiana frente a bacterias consideradas de alto riesgo.
Uno de estos desarrollos mostró eficacia contra Mycobacterium tuberculosis, bacteria responsable de la tuberculosis, mientras que el otro presentó efectos frente a Staphylococcus aureus, relacionada con infecciones en la piel, neumonía, meningitis, septicemia y otras complicaciones asociadas a entornos hospitalarios.
En cuanto al habanero, investigadores del Instituto de Biotecnología de la UNAM y del CICY identificaron en este chile un péptido llamado defensina J1-1, con el que desarrollaron un antibiótico experimental denominado XisHar J1-1.
Este compuesto ha demostrado resultados prometedores frente a Pseudomonas aeruginosa, bacteria oportunista que suele afectar a pacientes hospitalizados, personas con cáncer, quemaduras, fibrosis quística o sistemas inmunológicos debilitados.
Aunque los desarrollos ya cuentan con patentes en México y Sudáfrica, los científicos reconocen que todavía faltan ensayos clínicos y apoyo económico para avanzar hacia una posible producción a gran escala.














