MÉRIDA, Yuc., a 30 de agosto de 2026.— El relleno sanitario de Kanasín continúa bajo procedimiento administrativo debido a que mantiene sin cumplir 16 de las medidas correctivas ordenadas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que además anunció una nueva visita de inspección tras recibir denuncias recientes de pobladores de la zona.
El sitio fue clausurado el 1 de octubre de 2025 luego de que una inspección federal detectó irregularidades consideradas de riesgo ambiental crítico, entre ellas deficiencias en el manejo de lixiviados, falta de sistemas adecuados para el venteo de biogás y carencias en infraestructura básica.
A partir de esas irregularidades, la Profepa impuso 24 medidas correctivas, cuatro de ellas vinculadas directamente con la clausura.
La restricción fue levantada posteriormente después de que la autoridad verificó avances en las acciones relacionadas con la conducción y manejo de lixiviados. Sin embargo, el levantamiento no significó el cierre del expediente ni el cumplimiento total de las obligaciones ambientales.
De acuerdo con la Procuraduría, hasta ahora se han atendido ocho medidas, entre ellas la presentación de resultados de análisis de lixiviados, la reparación de la geomembrana, la cuantificación de los residuos recibidos, así como acciones para la extracción y control de biogás.
También se acreditó la existencia de un sistema de captación y extracción de lixiviados, controles de registro sobre el ingreso de residuos y vehículos, monitoreo de biogás y trabajos para determinar la peligrosidad de los líquidos generados por los residuos.
Persisten deficiencias y estudios pendientes
Las 16 disposiciones todavía incumplidas abarcan aspectos relacionados con la ubicación, construcción, operación y eventual reparación ambiental del sitio.
Entre los pendientes se encuentran acreditar que el relleno cumple con los criterios establecidos en la NOM-083 y presentar estudios topográficos, geotécnicos, geológicos e hidrogeológicos requeridos para este tipo de instalaciones.
También continúan pendientes análisis sobre generación y composición de residuos, producción de biogás y lixiviados, así como la instalación de un drenaje pluvial adecuado, un área de emergencia y mecanismos para controlar la dispersión de residuos y la presencia de fauna nociva.
La Profepa señaló además que el relleno carece todavía de los requerimientos acreditados para el monitoreo de lixiviados y acuíferos.
Otro de los puntos pendientes es la presentación de un programa de remediación ante la Dirección General de Gestión Integral de Materiales y Actividades Riesgosas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, así como un calendario de reparación o compensación ambiental y la ejecución de esas acciones.

Habrá nueva inspección
El procedimiento administrativo continúa abierto y la Profepa aún deberá emitir una resolución sobre el caso.
La dependencia federal informó que verificará que las medidas restantes sean atendidas y realizará una nueva visita de inspección al relleno sanitario para dar seguimiento a denuncias presentadas en días recientes por habitantes de Kanasín.
El nuevo recorrido permitirá determinar las condiciones actuales de operación del sitio y si existen irregularidades adicionales a las que dieron origen al procedimiento ambiental.













