Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 24 de abril de 2026.- Sin afectaciones confirmadas en la pesca comercial pese a la presencia de diésel en aguas cercanas a la costa, aseguró el presidente de la Cámara Nacional de las Industrias Pesquera y Acuícola (Canainpesca) en Yucatán, Enrique Sánchez Sánchez.
Precisó que el hidrocarburo proveniente de un ducto en desuso desde 1984 se dispersó en una franja limitada de entre 1 y 1.5 kilómetros mar adentro, lejos de las zonas donde operan las flotas pesqueras; no obstante, el sector ya enfrenta una caída en capturas, con promedios actuales de apenas 1.3 toneladas por embarcación, por debajo del año pasado, debido a condiciones climáticas adversas como nortes y suradas, un escenario que mantiene en alerta a la industria ante posibles impactos acumulados.
El dirigente explicó que el punto donde se detectó la presencia del hidrocarburo se ubica en inmediaciones del muelle fiscal, una zona cercana a la costa donde no se desarrollan actividades intensivas de pesca comercial, lo que ha permitido contener cualquier posible impacto directo en la producción del sector. Añadió que, por la naturaleza del diésel, este tiende a expandirse en la superficie marina, pero también a disiparse con relativa rapidez, lo que reduce el riesgo de afectaciones prolongadas.

Respecto a versiones que circularon entre pescadores sobre especies con residuos de combustible, señaló que hasta el momento no existen reportes formales ni evidencia técnica que confirme contaminación en las zonas de captura comercial. En ese sentido, hizo un llamado a evitar la desinformación que pudiera generar incertidumbre en los mercados y afectar la comercialización de productos del mar.
Sánchez Sánchez también descartó cualquier relación entre este incidente y eventos similares registrados en otras entidades del país, como Veracruz y Tabasco, subrayando que se trata de un caso aislado derivado de infraestructura antigua.
En paralelo, advirtió que la actividad pesquera atraviesa un periodo complicado por factores climáticos, ya que los constantes vientos del norte y las suradas han limitado las salidas al mar, tanto en la costa como en altamar. Esta situación ha impactado directamente en los volúmenes de captura, reduciendo la productividad de las embarcaciones y presionando los ingresos de quienes dependen de esta actividad.













