Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 10 de septiembre de 2026.- Los estudios para determinar si un lago artificial de Plaza La Isla está relacionado con la muerte de un hombre de 34 años continúan en Yucatán. El paciente, quien se desempeñaba como instructor de deportes acuáticos en ese sitio, presentó un cuadro compatible con meningoencefalitis amebiana primaria y las autoridades sanitarias esperan los resultados de laboratorio para conocer dónde pudo ocurrir la exposición a Naegleria fowleri.
El secretario de Salud de Yucatán, Alberto Alcocer Gamboa, confirmó que el hombre falleció anteayer por una infección atribuida a este microorganismo, conocido popularmente como “ameba come cerebros”. Sin embargo, aclaró que hasta ahora no existe confirmación de que el lago donde trabajaba haya sido el lugar en el que contrajo la infección.
A la espera de resultados
La investigación se concentra en determinar si existe presencia del microorganismo en el agua del lugar. Para ello, personal de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios, encabezada por el doctor Domitilo Carballo, realizó la toma de muestras que posteriormente fueron enviadas a laboratorios especializados fuera del estado.
Parte de los análisis se realizan en Ciudad de México y otra parte en Hidalgo. Debido al tipo de estudios requeridos, los resultados pueden demorar entre siete y 10 días, por lo que las autoridades esperan recibir información este viernes o durante los primeros días de la próxima semana.
¿Cómo se contrae?
La posible relación con el lago se mantiene como una hipótesis debido a las actividades que realizaba el fallecido. Alcocer Gamboa explicó que Naegleria fowleri puede encontrarse en determinados cuerpos de agua y que la infección se produce cuando el agua entra por la nariz, particularmente durante actividades que implican sumergirse o exponerse directamente al agua.
El secretario puntualizó que no se trata de un microorganismo que se transmita por estar cerca de una persona infectada. Tampoco existe transmisión de humano a humano ni por el aire, por lo que quienes convivieron o tuvieron contacto con el paciente no enfrentan un riesgo de contagio por esas vías.
De igual manera, explicó que beber agua no constituye el mecanismo de infección señalado en este caso, debido a que el microorganismo debe ingresar por las fosas nasales para llegar al sistema nervioso.
Hasta el momento no se han detectado otros casos relacionados con el fallecimiento y tampoco se ha reportado una situación similar entre los trabajadores del sitio, de acuerdo con la información proporcionada por la Secretaría de Salud.
El funcionario calificó el caso como extraordinario y expresó sus condolencias a la familia del fallecido, mientras continúan los análisis para establecer si el lago representa algún riesgo sanitario.
Será con los resultados de las muestras cuando las autoridades podrán determinar si existe Naegleria fowleri en el agua de Plaza La Isla y, a partir de esa evidencia, definir si es necesario implementar medidas adicionales en el lugar.












