CIUDAD DE MÉXICO, 24 de julio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que uno de los principales objetivos de las negociaciones con Estados Unidos es evitar nuevas decisiones unilaterales que afecten el comercio entre ambos países, luego de que la administración del presidente Donald Trump endureciera su política arancelaria. “Buscamos que ya no haya sorpresas de nuevos aranceles“, expresó la mandataria al insistir en que México necesita reglas claras que otorguen certidumbre a las empresas, a los inversionistas y a las cadenas de suministro de América del Norte.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen después de que Estados Unidos confirmara un arancel del 10% para las exportaciones mexicanas que no cumplen con las disposiciones del T-MEC, como parte de una nueva estrategia comercial enfocada en combatir el ingreso de mercancías relacionadas con prácticas de trabajo forzoso. La medida sustituye el esquema temporal que Washington aplicaba anteriormente y forma parte de una política comercial más amplia impulsada por la Casa Blanca para endurecer las condiciones de acceso al mercado estadounidense.
Ebrard rechaza represalias comerciales
La titular del Ejecutivo federal afirmó que el Gobierno mexicano mantendrá abiertas las mesas de diálogo con autoridades estadounidenses para lograr acuerdos que otorguen estabilidad al intercambio comercial. Señaló que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) representa una oportunidad para consolidar un marco jurídico que reduzca la incertidumbre y fortalezca la competitividad regional frente a otros mercados internacionales.
En ese contexto, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, descartó que México responda con nuevos aranceles a las importaciones provenientes de Estados Unidos. El funcionario sostuvo que una medida recíproca no forma parte de la estrategia del Gobierno federal, al considerar que la prioridad es preservar el flujo comercial y aprovechar los mecanismos de diálogo contemplados en el T-MEC. También recordó que la mayoría de las exportaciones mexicanas continúan libres de aranceles gracias a las disposiciones del tratado comercial.
El T-MEC, clave en economía regional
El Gobierno federal reiteró que el T-MEC seguirá siendo la principal herramienta para defender los intereses comerciales de México, por lo que las negociaciones con Washington estarán orientadas a mantener el acceso preferencial al mercado estadounidense y brindar certidumbre a sectores estratégicos como el automotriz, manufacturero, agroalimentario y de exportación.
El nuevo escenario comercial mantiene la atención del sector productivo, que observa con cautela la evolución de las negociaciones entre ambos gobiernos. Mientras la administración de Donald Trump refuerza su política proteccionista, México insiste en privilegiar el diálogo y evitar una escalada arancelaria, con el objetivo de proteger el comercio bilateral, la inversión y el empleo vinculados al mercado de América del Norte.
















