Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 05 de octubre de 2026.- La tradición de pedir protección para los animales reunió a decenas de familias en la parroquia de San Francisco de Asís, en la colonia Delio Moreno, donde perros, gatos, gallos y otras mascotas recibieron la bendición con motivo de la fiesta patronal del santo, considerado dentro de la Iglesia católica como protector de los animales y de la naturaleza.
La actividad se realizó en el exterior del templo, donde el párroco recibió a las personas que llegaron acompañadas de sus animales de compañía para participar en la ceremonia. Para los asistentes, el momento representó una oportunidad para agradecer por sus mascotas y pedir por su salud y bienestar.
La tradición también se replicó en otros puntos de Yucatán. En Chemax, la celebración de San Francisco de Asís incluyó la bendición de animales de mayor tamaño, pues hasta un caballo fue llevado para recibir la oración, mostrando que esta costumbre no se limita a perros y gatos, sino que alcanza a los animales que forman parte de la vida y las actividades de las familias de las comunidades.

La bendición de animales es una de las tradiciones vinculadas con la celebración de San Francisco de Asís, cuya festividad se conmemora cada 4 de octubre. La relación del santo con los animales y la naturaleza tiene su origen en la forma en que vivió y en su enseñanza sobre el respeto hacia todas las criaturas como parte de la creación.
¿Por qué lo celebraron así?
San Francisco de Asís es conocido por su cercanía con la naturaleza y por considerar a los animales como parte de una misma creación. De ahí que, con el paso del tiempo, se consolidara la costumbre de llevar a las mascotas a las iglesias alrededor de su festividad para pedir por ellas.
La ceremonia no busca convertir a los animales en objetos de culto, sino realizar una oración para pedir protección y bienestar, además de recordar a quienes los tienen bajo su cuidado la responsabilidad que implica garantizarles alimento, atención, salud y un trato digno.
Para las familias que participaron, la tradición también tiene un significado emocional, pues muchas consideran a sus mascotas como integrantes del hogar y no únicamente como animales de compañía.

Entre los asistentes hubo quienes llegaron con perros y gatos, mientras que otros llevaron especies menos comunes, como gallos, mostrando la diversidad de animales que forman parte de los hogares y de la vida cotidiana de las familias.
La celebración permitió así mantener una tradición religiosa vinculada con la figura de San Francisco de Asís y, al mismo tiempo, reunir a la comunidad en torno a un mensaje de respeto, cuidado y responsabilidad hacia los animales.
















