CIUDAD DE MÉXICO, a 07 de octubre de 2026.— Quienes disfrutan mirar el cielo tendrán una cita especial este mes. La lluvia de meteoros Oriónidas alcanzará su punto máximo entre la noche del 21 y la madrugada del 22 de octubre, de acuerdo con la NASA.
El fenómeno está relacionado con diminutos fragmentos de material dejados por el cometa Halley. Cuando la Tierra atraviesa esa corriente de partículas, algunas ingresan a gran velocidad en la atmósfera y producen los destellos que popularmente se conocen como “estrellas fugaces”.
Aunque reciben el nombre de Oriónidas porque, desde la perspectiva terrestre, parecen surgir de la zona de la constelación de Orión, los meteoros pueden aparecer en distintas partes del cielo.
La Luna podría complicar el espectáculo
Este año, la observación tendrá un factor en contra. La NASA advierte que una Luna brillante en fase gibosa creciente podría dificultar la visibilidad de los meteoros más tenues durante buena parte de la noche.
Por ello, la agencia señala que una de las mejores oportunidades para intentar observar las Oriónidas será durante las horas previas al amanecer del 22 de octubre, después de que la Luna se haya ocultado.
Para tener mejores condiciones, la recomendación es buscar un lugar oscuro, alejado de luces intensas, y permitir que los ojos se adapten durante varios minutos antes de comenzar a observar.
No se requiere telescopio para seguir este tipo de lluvia de meteoros. De hecho, mirar una zona amplia del cielo a simple vista puede facilitar la detección de los destellos.
Las Oriónidas forman parte de los principales eventos astronómicos destacados por la NASA para octubre de 2026.
Más adelante, durante la noche del 27 al 28 de octubre, otro fenómeno que llamará la atención será cuando la Luna pase aparentemente cerca de las Pléyades, el cúmulo estelar conocido también como las Siete Hermanas.
Por ahora, la fecha clave para quienes quieran intentar ver las “estrellas fugaces” queda marcada entre el 21 y el 22 de octubre, cuando las partículas vinculadas al cometa Halley volverán a cruzarse con la atmósfera terrestre y producirán uno de los espectáculos recurrentes del cielo nocturno.
















