Por Staff
La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) mantiene conversaciones con el Senado para conseguir ajustes a la propuesta fiscal de 2027, ante los posibles efectos que las nuevas reglas tendrían sobre el sector automotor. Guillermo Rosales, presidente del organismo, alertó que cerca de 1,000 agencias distribuidoras de vehículos estarían en riesgo de quiebra, lo que representa aproximadamente un tercio de sus asociados, de acuerdo con información publicada por EL CEO.
La principal preocupación de la asociación se concentra en las modificaciones al límite de deducciones para el cálculo del Impuesto sobre la Renta (ISR), incluidas en la propuesta de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). El planteamiento contempla restricciones para las empresas con ingresos superiores a 50 millones de pesos, cuando sus deducciones excedan el 96.67% de los ingresos acumulables.
Con estas disposiciones, las compañías podrían perder la posibilidad de deducir hasta un 3% de los gastos indispensables para su operación. La AMDA considera que esta medida podría comprometer la estabilidad financiera de las distribuidoras, debido a las características económicas de sus negocios.
Guillermo Rosales explicó que las agencias afiliadas operan con márgenes de utilidad de entre 1% y 3%, un rango que, según el organismo, las hace especialmente vulnerables ante un aumento de la carga fiscal. Por ello, la asociación busca que las autoridades revisen las restricciones propuestas antes de su aprobación definitiva.
El presidente de la AMDA también señaló que las nuevas reglas podrían incrementar de manera considerable el peso de los impuestos sobre las ganancias de las empresas. Aunque la tasa nominal del ISR es del 30%, Rosales advirtió que la carga tributaria efectiva podría alcanzar un equivalente al 200% de las utilidades, como consecuencia de los gastos que quedarían fuera de las deducciones permitidas.
Frente a este panorama, la asociación inició gestiones con el Senado antes de la votación del dictamen. Entre sus objetivos está establecer límites al incremento de la carga tributaria y evitar que las modificaciones fiscales pongan en riesgo la permanencia de las agencias distribuidoras de vehículos.
En caso de que la Cámara Alta apruebe la propuesta sin cambios, la AMDA buscará que el Poder Ejecutivo Federal emita un decreto que contemple estímulos fiscales. El organismo mantiene su apuesta por el diálogo con las autoridades federales para proteger las condiciones necesarias para la inversión en México.
La asociación sostiene que las consecuencias de la propuesta no se limitarían a la situación financiera de las empresas, sino que también podrían repercutir en la continuidad de las agencias y los empleos formales relacionados con la distribución de vehículos en el país.














