Por Cristell Lozada
PROGRESO, Yuc., a 11 de agosto de 2026.- Las dunas de Chuburná volvieron a amanecer cubiertas de botellas, bolsas, envases y otros residuos, después del intenso movimiento de visitantes durante el fin de semana vacacional. La basura quedó dispersa entre la vegetación de esta zona natural, que enfrenta una presión constante por la actividad turística.
Desechos amenazan el ecosistema costero
Los residuos aparecieron en distintos puntos de las dunas, donde habitantes y colectivos mantienen una defensa activa para conservar el ecosistema costero. La acumulación de basura representa un riesgo para la vegetación y la fauna que dependen de este entorno frágil.
Las dunas no solo forman parte del paisaje de Chuburná: también funcionan como una barrera natural frente al viento, el oleaje y los efectos de los fenómenos meteorológicos. Su deterioro puede afectar la protección de la costa, por lo que el problema supera la mala imagen que deja la presencia de desechos.
La contaminación persiste en Chuburná
Mientras continúa la defensa de las dunas de Chuburná, este nuevo episodio de contaminación exhibe una escena difícil de ignorar: el espacio que habitantes y colectivos buscan proteger terminó otra vez cubierto por los residuos de quienes acudieron a disfrutarlo.















