Por Cristell Lozada
HOMÚN, Yuc, a 26 de mayo de 2026.- Lo que comenzó como una exploración espeleológica terminó revelando un fascinante viaje al pasado. En las profundidades de la Cueva del Jmeen, en Homún, investigadores localizaron pinturas de manos plasmadas en roca, fragmentos de cerámica y estructuras que podrían haber formado parte de antiguos rituales mayas realizados hace siglos en la oscuridad del subsuelo yucateco.
El hallazgo fue realizado el pasado 24 de mayo por integrantes del Grupo Espeleológico Ajau durante una expedición al interior de la cavidad, situada cerca del cenote Balmil. Guiados por el poblador Doroteo Hau Kuuk, los exploradores recorrieron el sistema subterráneo y encontraron evidencias que apuntan a una intensa presencia humana en tiempos prehispánicos, incluyendo una pequeña bóveda decorada con pinturas rupestres de manos elaboradas tanto en positivo como en negativo, una manifestación poco común y de gran valor arqueológico.

Más pistas bajo la tierra
Además de las pinturas, el equipo identificó fragmentos de cerámica maya, una mano de moler y posibles muros construidos por antiguos habitantes de la región. También detectaron piedras acomodadas estratégicamente para facilitar el tránsito dentro de la cueva, lo que refuerza la hipótesis de que el lugar no era simplemente un refugio natural, sino un espacio utilizado con fines específicos, posiblemente ceremoniales o rituales.

La exploración también permitió documentar la riqueza natural del sitio. Entre estalactitas, columnas y cortinas de piedra formadas durante miles de años, los especialistas encontraron pequeños cuerpos de agua temporales y una fauna adaptada a la vida subterránea, integrada por murciélagos, grillos, arácnidos y mariposas negras. A ello se suma la presencia de fósiles marinos, silenciosos testigos de la época en que la península de Yucatán permanecía cubierta por el mar.

Para los integrantes del Grupo Espeleológico Ajau, este descubrimiento confirma que muchas de las cavernas de Yucatán aún guardan secretos sin explorar. Actualmente la Cueva del Jmeen es protegida por Doroteo Hau Kuuk y su familia, quienes resguardan este espacio donde la naturaleza, la historia y la cultura maya parecen encontrarse bajo tierra, esperando ser descifradas.













