Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 30 de julio de 2026.- Cerca del 75 por ciento del territorio de Yucatán está conformado por tierras forestales, por lo que autoridades ambientales, organizaciones campesinas y especialistas pusieron en marcha una estrategia para proteger la selva maya, reducir la deforestación y generar beneficios para las comunidades que habitan y conservan estos ecosistemas.
La Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), en coordinación con la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales (Red Mocaf) y la organización internacional Forest Trends, inició el proceso técnico para implementar la estrategia REDD+ Jurisdiccional, un modelo orientado a disminuir las emisiones de carbono provocadas por la pérdida y degradación de los bosques.

Durante un taller de fortalecimiento de capacidades realizado en Mérida, representantes de instituciones ambientales y especialistas analizaron herramientas para consolidar una política basada en la conservación de los recursos naturales, la participación comunitaria y el acceso a financiamiento climático.
¿En qué consiste la estrategia?
La estrategia contempla que ejidos, pueblos indígenas y comunidades locales tengan un papel activo en la protección del territorio, además de establecer mecanismos que garanticen una distribución justa y transparente de los beneficios derivados de la conservación forestal.
Como parte del proyecto, la titular de la SDS, Neyra Silva Rosado; el presidente de Red Mocaf, Gustavo Sánchez Valle; y la gerente del programa Iniciativa de Comunidades y Gobernanza Territorial de Forest Trends, Debora Batista, firmaron un convenio de colaboración para fortalecer las acciones técnicas y financieras en materia ambiental.
Agenda prioritaria
Durante la capacitación también se abordaron temas como los mercados de carbono, las salvaguardas socioambientales, la gobernanza territorial y el Consentimiento Libre, Previo e Informado de pueblos indígenas, personas afrodescendientes y comunidades locales. La iniciativa busca responder a los desafíos que enfrenta la selva yucateca por el cambio de uso de suelo, las actividades productivas y los efectos del cambio climático, mediante un modelo que combine conservación ambiental y desarrollo comunitario.















