Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 14 de mayo de 2026.- La caída de un árbol presuntamente centenario desató una ola de indignación en Mérida. A través de redes sociales, ciudadanos denunciaron la tala de un enorme ejemplar ubicado dentro de una propiedad privada al norte de la capital yucateca, cuyas ramas durante décadas dieron sombra y frescura en una zona cada vez más golpeada por el calor extremo.
Las imágenes comenzaron a circular rápidamente y provocaron cientos de reacciones de enojo y tristeza. Vecinos aseguraron que el árbol tenía más de 100 años de antigüedad y que era considerado parte del paisaje natural de la zona. Algunos usuarios incluso señalaron que ejemplares de ese tamaño ya son poco comunes en Mérida debido al crecimiento urbano y a la reducción constante de áreas verdes.
La polémica también reavivó el debate sobre la protección ambiental en la ciudad. En medio de temperaturas cada vez más intensas, ciudadanos cuestionaron cómo continúan desapareciendo árboles maduros capaces de reducir el calor y generar oxígeno en sectores altamente urbanizados. “Tardan décadas en crecer y minutos en destruirlos”, expresaron usuarios en redes sociales.


Hasta el momento no se ha informado si la tala contaba con permisos oficiales o si habrá alguna investigación por parte de autoridades ambientales o municipales. Sin embargo, el caso volvió a poner la atención sobre las sanciones existentes para quienes derriban árboles sin autorización, especialmente cuando se trata de ejemplares considerados históricos o de gran valor ecológico.
Mientras la discusión sigue creciendo en internet, para muchos meridanos la pérdida va más allá de un árbol; representa la desaparición silenciosa de parte de la identidad verde de la ciudad. En una Mérida donde cada verano parece más sofocante, la imagen del enorme tronco derribado se convirtió en símbolo de una preocupación que cada vez pesa más entre la población.














