Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 22 de marzo de 2026.- El comercio internacional está modificando sus rutas de distribución y México comienza a reorganizar su papel dentro del movimiento global de mercancías. Las cadenas de suministro buscan rutas más rápidas, menos saturadas y mejor conectadas entre puertos, aeropuertos y fronteras.
El sureste mexicano, con Yucatán como uno de sus puntos emergentes, se integra cada vez más a estos corredores logísticos que conectan al país con América del Norte y otros mercados internacionales.
En esta red destacan nodos estratégicos como el puerto de Progreso, Mérida, Cancún, Veracruz, Manzanillo, Lázaro Cárdenas, Dos Bocas, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y la frontera de Nuevo Laredo, que funcionan como puntos clave para el tránsito y distribución de mercancías.
En este esquema participan distintas empresas del sector logístico que operan en varios de estos puntos del país. Entre ellas, LIGS GROUP desarrolla operaciones en corredores estratégicos del sistema logístico nacional, integrando servicios de transporte, despacho aduanal y coordinación de mercancías entre distintos nodos.
Una región en ascenso
El cambio responde a la necesidad de diversificar rutas comerciales y aprovechar regiones con ubicación estratégica, lo que ha permitido que Yucatán comience a integrarse con mayor fuerza a la dinámica del comercio exterior.
Para el estado, esto representa una transición en su papel económico, de ser principalmente un destino turístico y de consumo interno, a participar de forma más activa en cadenas logísticas que conectan con mercados internacionales.
El reto se concentra en infraestructura, conectividad y modernización aduanera, factores determinantes para consolidar su integración en estos flujos comerciales.
Lo que está ocurriendo no es la aparición de un nuevo actor, sino la reorganización del mapa logístico nacional, donde el sureste empieza a tener mayor peso en la circulación de mercancías.
















