Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 15 de junio de 2026.– Lo que se encuentra oculto bajo las aguas costeras y entre los manglares de Yucatán podría convertirse en una de las herramientas más importantes para enfrentar el cambio climático. Se trata del llamado carbono azul, un recurso natural que científicos, comunidades y autoridades buscan proteger mediante una nueva estrategia de colaboración regional.
El carbono azul corresponde al carbono capturado y almacenado por ecosistemas costeros como los manglares, los pastos marinos y las marismas, considerados aliados fundamentales para reducir emisiones, proteger las costas y fortalecer actividades económicas como la pesca y el turismo.
Crean nueva red para coordinar investigaciones y conservación
Durante el Primer Foro Abierto “Carbono Azul en Ecosistemas Costeros Mexicanos del Golfo de México y el Caribe”, especialistas, estudiantes, organizaciones ambientales y comunidades costeras acordaron crear una línea de trabajo especializada dentro de la Red Ecos Yucatán.
El objetivo será coordinar investigaciones, compartir información científica y construir una agenda regional enfocada en la conservación de ecosistemas estratégicos para la adaptación climática.
Durante tres días, más de 100 participantes intercambiaron conocimientos y experiencias para definir acciones que permitan proteger estos hábitats, considerados esenciales para el futuro ambiental y económico de la región.

Un repositorio para conocer mejor los ecosistemas costeros
Entre los principales acuerdos alcanzados destaca la creación de un repositorio regional de información, que concentrará estudios científicos, bases de datos y monitoreos relacionados con el carbono azul en la Península de Yucatán y el Caribe mexicano.
La iniciativa busca fortalecer el conocimiento sobre estos ecosistemas y facilitar la toma de decisiones en materia de conservación y manejo sustentable.
La titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), Mirna Manzanilla Romero, destacó que la colaboración entre la comunidad científica y los distintos sectores sociales será fundamental para enfrentar los desafíos ambientales de las próximas décadas.
De la teoría al trabajo de campo
Las actividades del foro también incluyeron visitas a la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, donde especialistas y estudiantes realizaron trabajos de campo para analizar sedimentos y estudiar la capacidad de los manglares para almacenar carbono durante largos periodos.
Además de capturar emisiones, estos ecosistemas funcionan como barreras naturales frente a fenómenos meteorológicos, ayudan a disminuir la erosión costera y resguardan una amplia biodiversidad.

Yucatán busca liderar la conservación del carbono azul
Con la creación de este nuevo nodo especializado, Yucatán busca colocarse a la vanguardia en la investigación y conservación del carbono azul, impulsando una estrategia que combina ciencia, participación comunitaria y protección ambiental.
La apuesta es clara: preservar uno de los recursos más silenciosos y menos visibles de las costas yucatecas, pero también uno de los más valiosos para enfrentar los efectos del cambio climático en el futuro.












