Por Crsitell Lozada
MÉRIDA, Yuc., 8 de mayo de 2026.— El sector inmobiliario de Yucatán comenzó una nueva etapa marcada por la regulación, el control y la profesionalización, luego de que la AMPI Mérida y la CMIC Yucatán formalizaran una alianza estratégica en medio del crecimiento acelerado de la vivienda y la construcción en el estado.
Nueva regulación
Más allá de la firma del convenio, el movimiento ocurre en un momento clave para el mercado inmobiliario yucateco, debido a que entró en vigor una nueva regulación que obligará a toda persona que quiera intermediar en la compra o venta de propiedades a contar con una licencia oficial.
La medida busca poner fin a la operación de “asesores improvisados” que trabajan sin registro ni certificación, elevando así los controles sobre las operaciones inmobiliarias en una de las entidades con mayor crecimiento habitacional del país.
La presidenta de AMPI Mérida, Claudia Patricia Pérez Aguilar, explicó que el objetivo es que cada operación cuente con respaldo legal, expediente y responsables plenamente identificados, brindando mayor certeza a quienes invierten en vivienda o patrimonio en Yucatán.

Trabajo conjunto
Con el acuerdo, desarrolladores y agentes inmobiliarios comenzarán a trabajar de manera coordinada mediante capacitación conjunta, intercambio de información y promoción cruzada de servicios, creando un circuito más integrado para el negocio inmobiliario.
El convenio también contempla conexión digital entre afiliados y colaboración permanente entre ambos organismos, con la intención de fortalecer la profesionalización del sector y mejorar los procesos relacionados con venta, construcción y comercialización de vivienda.
Piden crecimiento urbano ordenado
Por su parte, el presidente de la CMIC Yucatán, Felipe Alberto Canul Moguel, advirtió que el crecimiento urbano no puede continuar únicamente bajo la lógica de la demanda inmobiliaria, sino que debe realizarse con planeación y reglas claras.
Señaló que las decisiones que actualmente se toman en materia de construcción definirán la calidad de vida y el desarrollo urbano de miles de familias en los próximos años, por lo que insistió en la necesidad de avanzar hacia un crecimiento ordenado.
El acuerdo entre ambos organismos marca así un cambio de etapa para el sector inmobiliario en Yucatán, que deja atrás una fase de expansión acelerada para entrar en un modelo con mayores controles, regulación y supervisión profesional.












