MÉRIDA, Yuc., a 31 de agosto de 2026.- Lionel Messi dijo adiós a la selección argentina. La noticia que millones de aficionados temían se hizo oficial mediante una emotiva carta en la que el astro confirmó el final de su historia con la Albiceleste. Después de más de 20 años, 207 partidos y 125 goles con la selección absoluta, el capitán decidió cerrar el ciclo tras la derrota frente a España en la final del Mundial de 2026. “Fue una decisión que dolió y duele en el alma, pero entiendo que es el momento”, expresó.
“Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar”, confesó Messi en una despedida que rápidamente sacudió las redes sociales. El rosarino explicó que detrás de él vienen jóvenes con grandes condiciones que merecen una oportunidad. También anticipó cómo vivirá su nueva etapa: como un aficionado más, alentando desde afuera y “bancando” al equipo especialmente cuando lleguen los malos momentos.
“Me voy con tranquilidad”: el capitán
La parte más conmovedora llegó cuando agradeció a su familia, compañeros, entrenadores y dirigentes por acompañarlo en una travesía que describió como hermosa, pero difícil. “Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, junto con mis compañeros, momentos soñados”, escribió. Messi también agradeció el cariño de los argentinos y cerró su mensaje con dos frases capaces de erizar la piel de cualquier aficionado: “Gracias, Dios, por hacerme argentino. ¡Vamos, Argentina!”.
Messi se marcha después de conseguir lo que durante años pareció imposible: ser campeón del mundo con Argentina. Levantó la Copa del Mundo en Qatar 2022, conquistó las Copas América de 2021 y 2024 y ganó la Finalissima de 2022. Su vitrina internacional también incluye el Mundial Sub-20 de 2005 y el oro olímpico de Beijing 2008. Pasó de ser cuestionado por no repetir con su país los éxitos obtenidos en el Barcelona a convertirse en capitán, campeón y máximo símbolo de la Albiceleste.
Antes de llegar el cielo, Messi conoció el infierno
El camino hacia la gloria estuvo lleno de golpes. Messi no pudo conducir a Argentina al título mundial en Brasil 2014, cuando Alemania apagó el sueño con un gol en tiempo extra, ni en 2026 frente a España. También perdió las finales de la Copa América de 2007, 2015 y 2016. Esta última dejó una de las imágenes más duras de su carrera: el 10 mandó fuera su penal contra Chile y, destrozado, anunció una primera renuncia a la selección. Las cuatro finales perdidas.
Los penales también persiguieron al astro argentino: falló en aquella tanda contra Chile y desperdició cobros durante los Mundiales ante Islandia, Polonia y dos rivales en la edición de 2026. Pero Messi regresó una y otra vez hasta cambiar las lágrimas por una Copa del Mundo. Se retira el futbolista, pero nace definitivamente la leyenda: el niño de Rosario que cayó, fue señalado, volvió a intentarlo y terminó llevando a Argentina hasta la cima antes de despedirse con el alma en paz.

















