Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 24 de agosto de 2026.- Frente a un panorama internacional que se torna cada vez más complejo, la resiliencia económica de Yucatán dependerá también de su capacidad interna para asegurar un entorno de negocios sólido. Para el sector patronal de Mérida, la clave de esta preparación radica en dos pilares fundamentales: la certeza jurídica y el desarrollo de infraestructura de servicios básicos.
David Reyes Aguiar, presidente de Coparmex Mérida, advirtió que los acontecimientos globales pueden repercutir en la economía mexicana. Ante este escenario, la estrategia del estado debe pasar por el fortalecimiento de la capacidad productiva de las empresas locales, así como por incentivos para expandir sus operaciones mediante reglas claras y condiciones adecuadas.
En el ámbito de la certidumbre legal, el dirigente empresarial enfatizó que la atracción y permanencia de capitales requiere un marco normativo estable para la toma de decisiones a largo plazo. En este sentido, Coparmex defiende que los permisos otorgados conforme a la ley sean respetados, mientras que cualquier sospecha de irregularidad debe ser revisada por las autoridades competentes.
Paralelamente, el desarrollo de infraestructura representa un reto inaplazable. El crecimiento de la población y de las actividades productivas ejerce una presión constante que requiere servicios esenciales, como el suministro de agua, el drenaje y las plantas de tratamiento de aguas residuales. Sin estos servicios, la capacidad de Yucatán para atraer nuevos proyectos productivos podría verse limitada.
La respuesta empresarial a este entorno también exige una modernización interna. Reyes Aguiar señaló la necesidad de que las compañías inviertan en procesos y tecnología para elevar su productividad, lo que les permitirá responder con mayor solidez a los cambios en los mercados.
Finalmente, este fortalecimiento económico requiere una comunicación permanente entre el sector privado y las autoridades. Esta coordinación resulta vital para identificar oportunidades de negocio y resolver los obstáculos que puedan limitar la llegada o expansión de inversiones en la región.
















