Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 24 de agosto de 2026.- La Secretaría de las Mujeres de Yucatán (Semujeres) presentó el Violentómetro y el Acosómetro, herramientas diseñadas para ayudar a identificar conductas de violencia, acoso y hostigamiento antes de que escalen a situaciones de mayor riesgo.
Durante la presentación, la titular de Semujeres, Sisely Burgos Cano, advirtió que algunas expresiones de violencia pueden pasar inadvertidas porque llegan a considerarse “normales” en la vida cotidiana, particularmente aquellas relacionadas con el acoso y el hostigamiento.
Señales de alerta
Entre las conductas que deben generar una señal de alerta se encuentran los comentarios sexuales no deseados, mensajes de contenido sexual, miradas o gestos incómodos y contacto físico sin consentimiento. También se consideran expresiones de violencia la humillación, intimidación, descalificación, amenazas y represalias contra mujeres que deciden denunciar.
La dependencia enfatizó que el acoso y el hostigamiento también constituyen formas de violencia, aunque en ocasiones sean difíciles de reconocer o se minimicen bajo la idea de que se trata únicamente de “bromas”, comentarios o comportamientos sin importancia.
El Violentómetro permite visualizar distintas manifestaciones de violencia y reconocer cómo algunas conductas pueden aumentar progresivamente en intensidad y riesgo. El Acosómetro, por su parte, busca ayudar a distinguir comportamientos relacionados con el acoso y promover una reflexión sobre consentimiento, límites y respeto.
¿Cuál es el objetivo?
La intención de Semujeres es que ambos materiales sean utilizados como herramientas de prevención y no únicamente como elementos informativos. La propuesta es que las personas puedan preguntarse si están identificando las señales, si están permitiendo que alguna conducta se normalice y qué pueden hacer para detenerla.
Durante la jornada también se remarcó que una denuncia no debe convertirse en motivo de represalias y que el respeto y la igualdad deben formar parte de la convivencia cotidiana, tanto en espacios laborales como familiares y públicos.

¿Cuáles son las estadísticas?
Los datos muestran la dimensión del problema. De acuerdo con la ENDIREH 2021, 71.4 por ciento de las mujeres de 15 años y más en Yucatán había experimentado algún incidente de violencia a lo largo de su vida, mientras que 44.9 por ciento reportó haber vivido algún tipo de violencia durante los 12 meses anteriores al levantamiento.
En el caso de la violencia sexual, 50.4 por ciento de las mujeres yucatecas de 15 años y más señaló haberla experimentado a lo largo de su vida, ligeramente por encima del promedio nacional de 49.7 por ciento.
Con estos indicadores, Yucatán se ubicó en el noveno lugar nacional en prevalencia de violencia contra las mujeres a lo largo de la vida.
El llamado de Semujeres es poner atención precisamente en aquellas conductas que pueden comenzar con algo aparentemente pequeño o cotidiano, pero que pueden escalar si no se identifican y detienen a tiempo: reconocer las señales, no normalizarlas y actuar.
















