Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 24 de agosto de 2026.- Las dunas costeras de Yucatán enfrentan una amenaza que puede pasar inadvertida: la expansión de plantas invasoras que desplazan a las especies nativas y alteran el equilibrio de estos ecosistemas, advirtieron especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Aumentan las presiones sobre la costa
La presencia de especies invasoras se suma a otros factores que afectan la costa yucateca, entre ellos el crecimiento de desarrollos inmobiliarios y la ocupación de zonas de humedales. Estos procesos han fragmentado y deteriorado los ambientes naturales ubicados detrás de las playas.
Patricia Guadarrama, especialista de la Facultad de Ciencias de la Unidad Multidisciplinaria de Docencia e Investigación (UMDI) Sisal de la UNAM, explicó que las dunas no son simples montículos de arena, sino ecosistemas dinámicos que mantienen una interacción constante entre la tierra y el mar.
Una barrera natural para las comunidades
La investigadora destacó que estos espacios funcionan como barreras naturales frente al viento, el oleaje y los fenómenos meteorológicos extremos. Conservarlos no solo permite proteger la biodiversidad, sino también reducir los riesgos para las comunidades asentadas en la franja costera.
Las plantas invasoras compiten con la vegetación propia de las dunas y pueden modificar las condiciones del suelo. Su expansión altera procesos naturales necesarios para mantener la estabilidad de estos ecosistemas.
El deterioro también amenaza actividades económicas
El daño a las dunas representa una preocupación adicional para Yucatán, pues su costa concentra comunidades, infraestructura y actividades económicas que dependen de la conservación de los ambientes naturales.
Ante este panorama, los especialistas consideran necesario reforzar la protección de las dunas costeras de Yucatán y evitar que la transformación de la franja litoral continúe sin tomar en cuenta su función ambiental.















