Por Staff
MÉRIDA, Yuc., a 25 de marzo de 2026.– El inicio de la temporada de calor en Yucatán ya comienza a reflejarse en los indicadores de riesgo: los llamados puntos de calor se han triplicado en comparación con el mismo periodo del año pasado, encendiendo las alertas de las autoridades estatales, que han reforzado la vigilancia ante posibles incendios.
De acuerdo con la Coordinación Estatal de Protección Civil (Procivy), este incremento está estrechamente ligado a las altas temperaturas y al arranque de las quemas agrícolas, una práctica común en el campo yucateco durante esta época. El municipio de Tizimín encabeza la lista de registros, debido a su extensión territorial y a la intensidad de la actividad rural.
Aunque los puntos de calor no implican necesariamente incendios activos, sí representan una señal de alerta. Estos pueden originarse por quemas controladas, conatos o condiciones ambientales, pero su aumento obliga a mantener un monitoreo más estricto para evitar que escalen a siniestros de mayor magnitud.
En lo que va de la temporada, ya se han registrado dos incendios forestales en el estado, ubicados en Celestún y Chemax, ambos controlados sin mayores afectaciones gracias a la intervención oportuna de brigadas. A estos se suman alrededor de 30 conatos de incendio atendidos desde el 1 de marzo.
El comportamiento actual contrasta con las cifras del año pasado, cuando durante toda la temporada se contabilizaron 13 incendios forestales, lo que evidencia la presión ambiental que podría enfrentar el estado si las condiciones climáticas se intensifican en las próximas semanas.
Ante este escenario, autoridades mantienen una coordinación permanente con instancias federales y estatales para atender cualquier emergencia. El llamado es claro: extremar precauciones durante las quemas agrícolas y reportar cualquier indicio de incendio, en un contexto donde el calor y la sequía elevan el riesgo en todo el territorio yucateco.













