Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 24 de abril de 2026.- Aunque la temporada de Semana Santa y Pascua dejó un sabor agridulce en el comercio organizado de Mérida —con hasta un 47% de negocios sin alcanzar sus metas y apenas un 16% superando expectativas— el sector ya apuesta por una recuperación inmediata con el Día del Niño, que proyecta una derrama de 824 millones de pesos.
La fotografía actual revela no solo cifras dispares, sino también un cambio en el comportamiento del gasto familiar, que mantiene en alerta a empresarios y anticipa un cierre de semestre con señales mixtas.
El presidente de la Canaco Servytur Mérida, Enrique Molina Casares, detalló que los resultados estuvieron por debajo de lo esperado para una parte importante del sector. Según una encuesta interna, el 37% de las empresas no cumplió su objetivo de ventas, otro 37% se mantuvo en niveles similares al año pasado y solo un 16% logró superarlos, reflejando un desempeño desigual.
Además, cerca del 47% de los comercios no alcanzó sus metas, confirmando un entorno de consumo moderado frente a otros periodos vacacionales. Este comportamiento, explicó, responde a factores externos que han impactado la confianza del consumidor.
“La gente estuvo más cautelosa. No es una situación alarmante, pero tampoco estamos en el mejor momento económico”, señaló el dirigente empresarial, al destacar una tendencia hacia un gasto más prudente por parte de las familias.
Ante este panorama, el sector comercial centra sus expectativas en el Día del Niño, una de las fechas más relevantes del calendario económico local. Para esta celebración, se estima una derrama de 824 millones de pesos, impulsada por la compra de juguetes, artículos infantiles y el consumo en restaurantes y espacios recreativos.
“Es una fecha importante donde las familias destinan recursos para los menores, tanto en productos como en experiencias”, indicó Molina Casares, quien confió en que este dinamismo permita mejorar los indicadores en el corto plazo.
No obstante, el empresariado mantendrá un monitoreo constante del mercado, en un contexto donde el consumo aún muestra señales de moderación y obliga a los comercios a ajustar estrategias para incentivar las ventas en los próximos meses.















