Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., 29 de abril de 2026.- El relleno sanitario de Kanasín continúa operando bajo condiciones restrictivas, luego de que la Profepa modificó la clausura total a una clausura parcial, lo que permite que el sitio funcione al 50% de su capacidad, pese a que apenas ha cumplido con el 17% de las medidas ambientales ordenadas.
Persisten riesgos ambientales
La decisión de la autoridad federal expone un problema aún sin resolver: el sitio sigue recibiendo basura, aunque durante las inspecciones se detectaron fallas en el control de lixiviados, ausencia de sistemas completos para el manejo de biogás y deficiencias que podrían representar un riesgo para el subsuelo.
En una zona kárstica como Yucatán, el manejo inadecuado de lixiviados representa una preocupación mayor, debido a la posibilidad de filtraciones hacia el acuífero, una de las principales fuentes de abastecimiento de agua en la región.

Medidas pendientes
Aunque la empresa operadora ha reportado avances, de las 27 medidas impuestas solo una parte mínima ha sido atendida. El punto más delicado sigue siendo el sistema de manejo de lixiviados, considerado uno de los elementos críticos para reducir el riesgo ambiental.
La Profepa ha precisado que la clausura parcial no debe entenderse como un permiso pleno de operación, sino como una medida condicionada al cumplimiento total de las acciones correctivas ordenadas.
Podría endurecerse la sanción
De no completarse las medidas pendientes, especialmente ante la próxima temporada de lluvias, el relleno sanitario podría enfrentar nuevas restricciones e incluso una clausura definitiva, si persisten las condiciones de riesgo ambiental.













