CULIACÁN, Sin., a 22 de agosto de 2026.— Rubén Rocha Moya frenó su retorno a la gubernatura de Sinaloa al presentar una nueva solicitud de licencia temporal por más de 30 días y con carácter indefinido, después de enfrentar cuestionamientos dentro y fuera de Morena por su decisión de reasumir el cargo.
Segunda licencia en menos de cuatro meses
El mandatario había reanudado sus actividades el 21 de agosto, tras permanecer 112 días con licencia desde el pasado 1 de mayo. Su reincorporación, anunciada con el argumento de concluir el periodo constitucional para el cual resultó electo, quedó sin efecto político alrededor de 24 horas después.
En un oficio entregado al Congreso estatal, Rocha Moya pidió aplicar el procedimiento establecido en el artículo 58 de la Constitución de Sinaloa. El documento no presenta una justificación concreta ni fija una fecha de regreso, por lo que la separación podría extenderse mientras persista la controversia alrededor de su administración.
Regreso sin respaldo de Morena
La vuelta del gobernador evidenció su aislamiento dentro del movimiento político al que pertenece. Morena informó que no participó en esa determinación, mientras el gobierno federal señaló que se trató de una decisión personal. Mandatarios de la Cuarta Transformación también cerraron filas con la presidenta Claudia Sheinbaum y reclamaron madurez ante la situación.
Ricardo Monreal, coordinador de los diputados federales de Morena, figuró entre los políticos que solicitaron públicamente a Rocha Moya reconsiderar su retorno. El legislador planteó que debía volver a separarse para evitar que su situación afectara los intereses del país y al propio movimiento. El exhorto fue de Ricardo Monreal, no de su hermano David, como señalaron algunas publicaciones.
Sheinbaum fija postura sobre el poder
En medio de la disputa, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que ningún interés personal puede colocarse por encima del pueblo y de la Nación. También advirtió que el poder pierde su sentido cuando se aleja de los principios, la honestidad y el servicio a la ciudadanía, aunque evitó mencionar directamente al gobernador sinaloense.
Horas después de ese posicionamiento, Rocha Moya compartió su nueva solicitud con la frase: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”. El mensaje fue interpretado como una respuesta a la presión ejercida desde distintos sectores de la 4T y como el cierre de su breve intento por recuperar el mando estatal.
La separación vuelve a colocar al Congreso de Sinaloa en el centro de la definición política, pues deberá formalizar la licencia y garantizar la continuidad del Poder Ejecutivo. La nueva ausencia de Rocha Moya abre otra etapa de incertidumbre sobre la conducción del estado y sobre una eventual fecha para su retorno.

















