MAZATLÁN, Sin., a 21 de agosto de 2026.— Una madre denunció la actuación de elementos del Ejército Mexicano durante la revisión que practicaron a ella y a su hija menor de edad cuando esperaban un vehículo de plataforma en una calle de Mazatlán. Un video difundido en redes sociales documentó parte del encuentro.
Efectivos interceptan a madre e hija
Según el relato de la mujer, los integrantes de las Fuerzas Armadas descendieron de una camioneta y se aproximaron para inspeccionarlas. Mientras inicia la intervención, la madre les explica que la adolescente se dirige a un entrenamiento y que aguardan la llegada de su transporte.
La grabación muestra a un efectivo frente a la menor, quien lleva vestimenta deportiva. El militar manipula la pretina de su pantalón corto y después presiona con ambas manos la zona de la cadera, acciones que motivaron el señalamiento de una revisión irregular.
Madre cuestiona el procedimiento
Posteriormente, otro elemento revisa a la madre. Las imágenes muestran que el militar toca la zona de sus senos y argumenta que el contacto forma parte de la inspección, mientras ella continúa explicando el motivo por el cual se encuentra en ese punto con su hija.
Los uniformados también examinan la bolsa de la mujer y sacan algunos de sus objetos. Entre las pertenencias aparece una cuerda de ejercicio, que la señora identifica como parte del equipo que lleva para acudir al gimnasio.
Militares abandonan el lugar
En el material difundido no se aprecia el hallazgo de armas, sustancias ilícitas o algún otro objeto prohibido. Una vez terminada la revisión, los elementos suben de nuevo a la unidad militar y se retiran, sin detener a ninguna de las dos mujeres.
La denuncia generó cuestionamientos sobre el motivo de la intervención, la forma en que se inspeccionó a la adolescente y la ausencia visible de personal femenino durante el procedimiento.
Hasta la difusión del caso, la Secretaría de la Defensa Nacional no había informado si identificó a los elementos involucrados o inició una investigación interna. Tampoco existía confirmación pública sobre la presentación de una denuncia formal por parte de la madre ante autoridades ministeriales o defensoras de derechos humanos.

















