Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 22 de julio de 2026.- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmó que el nuevo acceso a Chichén Itzá permanecerá sin cambios, pese a las recientes protestas de artesanos y prestadores de servicios turísticos de Pisté, quienes aseguran que la modificación ha afectado su actividad económica.
El director del Centro INAH Yucatán, Víctor Arturo Martínez Ramírez, informó que los visitantes continuarán ingresando a la zona arqueológica a través del Centro de Atención a Visitantes (Catvi), al señalar que esta medida forma parte de una estrategia del Gobierno Federal para mejorar la atención y organización del principal sitio arqueológico de Yucatán.
El funcionario explicó que, desde octubre de 2025, la dependencia ha sostenido reuniones con habitantes de la comunidad para presentar los alcances del proyecto y escuchar sus planteamientos, por lo que aseguró que el diálogo con los distintos sectores continuará abierto.

¿Qué fue lo que pasó?
Las declaraciones se producen después de que, el pasado viernes, un grupo de artesanos de Pisté realizara una nueva manifestación para expresar su rechazo al esquema de ingreso, al considerar que la nueva ruta ha reducido el flujo de visitantes hacia sus establecimientos y, con ello, sus ingresos.
Martínez Ramírez sostuvo que el INAH respeta el derecho de la población a manifestarse; sin embargo, reiteró que la ruta de acceso implementada por el Gobierno Federal no será modificada.
Buscan mejorar accesibilidad
Respecto a las inquietudes expresadas por turistas sobre las altas temperaturas y el mayor recorrido que deben realizar desde el Catvi hasta la zona monumental, el director reconoció que existen aspectos por mejorar para hacer la experiencia más cómoda.
Entre las acciones previstas, adelantó que el instituto trabaja en fortalecer la accesibilidad, optimizar las condiciones del recorrido y reforzar los protocolos de atención médica y prevención para responder de manera oportuna a cualquier incidente relacionado con las altas temperaturas.
Con estas medidas, el INAH busca mantener el nuevo modelo de acceso a Chichén Itzá mientras atiende las necesidades de los visitantes y continúa el diálogo con los habitantes de Pisté, en un conflicto que sigue generando debate entre la conservación del patrimonio, la operación turística y el impacto económico para las comunidades locales.
















