CIUDAD DE MÉXICO, a 17 de agosto de 2026.- Durante generaciones, las comunidades mayas han criado una pequeña abeja sin aguijón cuyo valor trasciende la producción de miel. Ahora, la Xunán kab vuelve a ganar terreno en el sureste mexicano como parte de proyectos que buscan combinar conocimientos tradicionales, conservación ambiental y nuevas alternativas económicas para las familias.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural destacó que esta especie, conocida científicamente como Melipona beecheii, es considerada la abeja nativa de mayor importancia cultural y productiva en esta región.
Su crianza forma parte de la meliponicultura, una actividad practicada desde la época prehispánica que consiste en manejar colonias de abejas que carecen de aguijón.
Lejos de permanecer únicamente como una tradición, esta práctica está siendo retomada como una opción sustentable para producir alimentos y mantener poblaciones de polinizadores.
Comunidades instalan nuevos meliponarios
El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y la Comisión Nacional Forestal (Conafor) trabajan con comunidades mediante programas de capacitación y transferencia de conocimientos.
Uno de ellos busca instalar meliponarios comunitarios en zonas próximas a sistemas agroforestales, donde las abejas encuentran diferentes especies vegetales para alimentarse y, al mismo tiempo, contribuyen a su reproducción.
En estos espacios se mantiene principalmente a la Xunán kab, aunque también existen colonias de otras especies nativas que visitan flores distintas y amplían la capacidad de polinización.
Esta diversidad resulta relevante porque las abejas tienen un papel directo en la producción agrícola. De acuerdo con la información difundida por Agricultura, los polinizadores participan en más del 70 por ciento de los cultivos agrícolas del mundo.

Una abeja que también puede ayudar al bolsillo
Para las familias que participan en estos proyectos, los beneficios pueden observarse en diferentes frentes.
La miel obtenida puede utilizarse para consumo propio o comunitario, mientras que los excedentes y otros derivados pueden comercializarse bajo esquemas responsables.
La actividad también puede integrarse a recorridos y proyectos de turismo comunitario, generando una fuente adicional de ingresos.
Al mismo tiempo, mantener las colonias de Xunán kab ayuda a conservar una especie estrechamente vinculada con la cultura maya y favorece la reproducción de plantas en áreas rurales.
El objetivo es que una práctica que sobrevivió durante siglos continúe formando parte de la vida de las comunidades, pero ahora también como una herramienta productiva y ambiental.
















