La mayor crisis política que ha enfrentado Gianni Infantino dentro de la FIFA sumó un nuevo capítulo. Carlos Cordeiro, considerado durante años uno de sus colaboradores más cercanos, renunció de forma inmediata como asesor principal y lanzó una dura crítica contra el proyecto que busca vender una participación de los activos comerciales de la Copa Mundial, una iniciativa que ha provocado una creciente rebelión entre dirigentes del fútbol internacional.
La renuncia que sacudió a la FIFA
Lejos de despedirse con un mensaje protocolario, Cordeiro utilizó su cuenta oficial de LinkedIn para marcar distancia de Infantino y dejar claro que nunca respaldó la propuesta.
“Como asesor principal del presidente de la FIFA, exbanquero y aficionado al fútbol de toda la vida, no puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA considera vender una participación en la Copa Mundial. Quiero dejarlo claro: no tuve ninguna participación en esta propuesta y me opongo a ella de forma inequívoca. Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo de este deporte”.
Carlos Cordeiro es un exejecutivo de Goldman Sachs con más de tres décadas en el sector financiero y fue presidente de la Federación de Futbol de Estados Unidos (U.S. Soccer). En la FIFA ocupó el cargo de asesor principal de Gianni Infantino, participando en temas estratégicos, financieros y de gobernanza, además de representar al organismo en diversas reuniones internacionales relacionadas con el Mundial de 2026.
El plan que incendió a la Federación
La propuesta impulsada por Infantino contempla crear una nueva empresa comercial valorada en alrededor de 20 mil millones de dólares y vender hasta un 20% de participación a inversionistas privados, con el objetivo de obtener nuevos recursos para el desarrollo del fútbol. Sin embargo, la iniciativa ha sido cuestionada por dirigentes que consideran que compromete el principal activo económico de la FIFA y reduce el control de las federaciones sobre el torneo más importante del planeta.
La salida de Cordeiro no es un hecho aislado. UEFA encabezó el rechazo al proyecto, mientras que Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol también expresaron fuertes reservas. Incluso, el director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, criticó públicamente la iniciativa al señalar que se trataba de un proyecto impulsado de manera personal por Infantino. Con la renuncia de uno de sus hombres de mayor confianza, el presidente de la FIFA enfrenta una de las mayores presiones internas de su gestión y un debate que podría definir el futuro económico del fútbol mundial.















