Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 14 de mayo de 2026.- La Ciudad de México está cayendo rendida ante la cochinita pibil yucateca. Tacos, tortas, panuchos y kilos enteros del emblemático platillo están desapareciendo a toda velocidad en la Semana Yucatán en México, donde en apenas unos días ya se vendieron cerca de tres toneladas de cochinita.
El fenómeno ha sido tan grande que restauranteros yucatecos ya hablan de cifras récord. La meta ahora es superar las entre siete y ocho toneladas comercializadas el año pasado y alcanzar hasta 10 toneladas antes de que termine el evento.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados en Yucatán, Israel López García, describió el arranque como “espectacular”, luego de que la gastronomía yucateca generara alrededor de millón y medio de pesos en derrama económica en solo los primeros días.
Y es que la comida yucateca se ha convertido en una de las grandes protagonistas del evento realizado en el Palacio de los Deportes. Desde temprano, visitantes hacen filas atraídos por el aroma de la cochinita recién salida del pib, mientras otros buscan lechón, panuchos y sabores típicos que han convertido a Yucatán en uno de los destinos gastronómicos más fuertes del país.
Eventos impulsan al sector
El éxito ocurre además en un momento clave para los restauranteros, quienes ven un respiro luego de un inicio de año complicado y marcado por el aumento de precios en insumos básicos.
Uno de los casos más extremos ha sido el tomate, que llegó a venderse hasta en 95 pesos el kilo en supermercados, obligando a muchos negocios a buscar proveedores directos y nuevas estrategias para no aumentar precios al consumidor.
A pesar de eso, el ánimo en el sector cambió por completo gracias a una temporada llena de eventos, reconocimientos y movimiento turístico. A esto se suma la expectativa por la próxima selección de la Guía Michelin y el reciente reconocimiento a Valladolid como el mejor Pueblo Mágico para disfrutar una experiencia gastronómica.
Mientras tanto, en la capital del país, la escena se repite una y otra vez: largas filas, tortillas calientes, cebolla morada y personas que descubren o vuelven a comprobar, por qué la cochinita yucateca sigue siendo uno de los sabores más irresistibles de México.














