Por Staff
CANCÚN, QRoo., a 20 de julio de 2026.- Para los yucatecos que buscan descubrir nuevos destinos durante las vacaciones sin alejarse de la Península, la zona arqueológica de El Meco, ubicada al norte de Cancún, inicia una nueva etapa tras la conclusión de un proyecto de conservación y modernización en el que se invirtieron 120 millones de pesos.
La obra, realizada por el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), permitió renovar la infraestructura del antiguo puerto comercial maya, mejorando las condiciones para la investigación, la conservación del patrimonio y la visita pública.
El Meco se presenta ahora como una nueva alternativa para quienes desean recorrer la riqueza arqueológica de la Península de Yucatán, más allá de sitios emblemáticos como Chichén Itzá, Uxmal, Ek Balam o Dzibilchaltún.
Las obras forman parte del Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (Promeza) y contemplaron la restauración de monumentos, la rehabilitación de senderos, áreas de servicios para visitantes y espacios destinados al trabajo de arqueólogos e investigadores, con el objetivo de garantizar la preservación del sitio y mejorar la experiencia de quienes lo recorren.
Una joya maya
Considerado uno de los principales puertos mayas del periodo Posclásico, El Meco desempeñó un papel estratégico en las rutas marítimas del Caribe al conectar distintos asentamientos de la costa oriental de la Península. Su construcción más representativa es El Castillo, una estructura de más de 12 metros de altura que domina el paisaje y figura entre las edificaciones prehispánicas más importantes del norte de Quintana Roo.
Con la renovación, el sitio fortalece su papel dentro de las 194 zonas arqueológicas abiertas al público en México y amplía la oferta de turismo cultural para quienes viajan desde Yucatán hacia el Caribe mexicano, especialmente durante fines de semana y periodos vacacionales.
Las autoridades destacaron que la inversión busca no solo preservar el patrimonio histórico de la región, sino también acercar a nuevas generaciones al conocimiento de la civilización maya, impulsando la investigación científica y un turismo más sostenible.
Para miles de familias yucatecas, la reapertura de El Meco representa una oportunidad para redescubrir otro capítulo de la historia maya sin salir de la Península, en un sitio que ahora ofrece mejores servicios, mayor accesibilidad y un recorrido renovado a escasos kilómetros de las playas de Cancún.
















